
Los piojos son pequeños insectos parásitos que viven en el cabello y el cuero cabelludo, alimentándose de sangre. Sus huevos, llamados liendres, tienen un aspecto blanquecino similar a la caspa. Aprender a prevenir piojos y liendres es fundamental, especialmente si tienes niños, ya que son altamente contagiosos y pueden propagarse rápidamente.
Identificar a tiempo los síntomas te ayudará a actuar rápido. Los signos más comunes de infestación por piojos incluyen:

Contrario a lo que muchos creen, los piojos no tienen relación con la falta de higiene. El contagio ocurre principalmente por compartir objetos personales o contacto directo con una persona infectada.
Cualquier persona puede contraer piojos, aunque son más frecuentes en niños en edad escolar. Los piojos se transmiten al compartir sombreros, peines, cepillos, toallas y otros accesorios para el cabello.
La mejor estrategia es implementar hábitos de prevención en tu día a día. Aquí te dejamos los consejos más efectivos:
Si detectas piojos o liendres, actúa inmediatamente. El tratamiento incluye usar champús y lociones específicas antipiojos, peinar con un peine de púas finas para eliminar las liendres muertas, y limpiar todos los objetos que hayan estado en contacto con el cabello.
Lava las sábanas, toallas y ropa en agua caliente para eliminar cualquier parásito. También pasa un aspirador por colchones, sofás y almohadas donde la persona haya estado en contacto.