Propiedades y beneficios del alforfón o trigo sarraceno germinado

El trigo sarraceno o alforfón (Fagopyrum esculentum) no es un cereal pero ¡tampoco es trigo! Pertenece a la familia de las poligonáceas mientras que los cereales son de la familia de las gramíneas, y, por lo tanto, no contiene gluten.

Trigo sarraceno


Esta planta, originaria de Asia, ha sido tradicionalmente consumida en Europa tanto por animales como por personas. Pero en Asia y, sobre todo en Japón, es muy apreciada por su valor alimenticio y medicinal. Algunas de sus propiedades son las siguientes:



Tiene un contenido muy alto en proteínas de alto nivel biológico así como en lisina, triptófano y treonina, aminoácidos de los cuales carecen los cereales.

Es rico en vitaminas del complejo B, potasio, fósforo, calcio y lecitina. También en minerales, como el hierro (recomendado en casos de anemia), zinc y cobre; y en antioxidantes.

Contiene rutina, un bioflavonoide también llamado vitamina P, que mejora la fragilidad capilar. Se recomienda en caso de padecer varices y otros problemas circulatorios.

Tiene propiedades diuréticas.

Contiene ácidos grasos oleico, linoleico, linolénico y palmítico que favorecen la salud cardiovascular

El trigo sarraceno es el alimento más rico en D-chiro-inositol, una variante química de inositol, una vitamina B. Este compuesto ayuda a reducir la insulina circulante, puede disminuir la testosterona y mejorar la fertilidad en las mujeres  que padecen de Síndrome de Ovario Poliquístico, o SOP.

Atención: se recomienda no tomar estos germinados en grandes cantidades, sobre todo su jugo, ya que pueden producir reacciones de la piel frente a la luz solar.

Necesitaremos:



Un tarro de cristal limpio

Un paño, una media o un trozo de tela de mosquitera y una goma elástica

Agua mineral o filtrada

Trigo sarraceno

Procedimiento: 



Ponemos un par de cucharadas de trigo sarraceno en el tarro de cristal y lo cubrimos con el agua mineral o filtrada. Las semillas aumentarán unas 4 veces de volumen durante el proceso. Lo tapamos con el paño, la tela de mosquitera o la media sujeta con la goma y lo dejamos en un lugar oscuro durante una noche.

A la mañana siguiente, tiramos el agua del tarro sin abrirlo. Durante los siguientes días enjuagamos el trigo sarraceno una vez cada día. Colocamos el tarro ligeramente inclinado para evitar que las semillas se apelotonen en un lugar oscuro y libre de corrientes de aire.

Debemos tener en cuenta que el tiempo de germinación es bastante largo (8 o 10 días). Sabremos que el brote está listo cuando la cubierta de la semilla de color negro  esté casi completamente separada del brote. La cantidad correcta de humedad y el calor favorecen la caída de la cubierta de la semilla. Dado el tamaño de la misma es fácil que se acumule humedad por lo que estaremos atentos a esto sobre todo durante los primeros 5-6 días.

germinando trigo sarraceno

Trigo sarraceno germinando




Una vez germinado, podemos consumir el trigo sarraceno preferentemente en el momento aunque también se conserva bien durante unos días en la nevera.

¡Prueba estos alimentos vivos y cárgate de nutrientes y salud!

Gracias por leerme,

Mentxu da Vinci

Naturópata, Especialista en PNL, practicante de Mindfulness,  trato los trastornos alimentarios relacionados con el sobrepeso, te ayudo a crear hábitos saludables en tu Vida

Fuentes:

Effects of d-chiro-inositol in lean women with the polycystic ovary syndrome. Iuorno MJ1, Jakubowicz DJ, Baillargeon JP, Dillon P, Gunn RD, Allan G, Nestler JE.

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15251831