Protege la piel y el cabello del sol este verano

El sol es vida, es vitamina D, es fuente de energía, motivo de alegría, el mejor amigo del verano... Pero ¡alto!, no nos despistemos: el sol también puede tener efectos muy negativos en nuestra piel y nuestro cabello: estéticos en general, puramente cutáneos y otros mucho más graves (como el cáncer de piel) que debemos evitar no exponiéndonos en extremo a sus rayos. Hoy os vamos a contar cuáles son esos trucos para cuidar de nuestra piel y cabello en los días en los que el sol es más agresivo.

¿Empezamos?


 

Nuestro cabello: mucho más que pelo


El cabello es esa parte de nuestro cuerpo que sufre de forma silenciosa a causa de la exposición al sol y de la que no somos conscientes hasta que es demasiado tarde. Por ello, debemos prevenir antes que curar.

- Si vas a ir a la playa, utiliza previamente un spray protector para el cabello, ya que los rayos continuados del sol sobre la cutícula así como sobre toda la melena, pueden ser realmente dañinos.

- Durante los paseos por la orilla del mar, cubrirte el pelo con un sombrero, gorra o parecido será más que bienvenido para prevenir cualquier mal.

-¿Eres de los que se dan un chapuzón a cada rato porque no resisten el calor? Intenta enjuagarte el cabello siempre con agua fría y limpia; nada de salir del mar y directa a la toalla sin haberlo aclarado previamente. La sal o el cloro (si estás en una piscina en vez de en la playa) estropean el pelo más de lo que imaginas.



- Si llevas horquillas, diadema o gomas de pelo, retíralas antes de meterte en el agua, pues tienden a oxidarse muy rápido debido al contacto con el agua y esos restos quedan repartidos por el cabello.

- Cuando vuelvas a casa y toque lavarse el pelo en profundidad, te recomendamos nutrirlo e hidratarlo para compensar los excesos del sol sobre él. Aplica tu mascarilla cinco minutos más de lo que sueles hacerlo cualquier otro día.

- Usa un spray regenerador de puntas, la parte más dañada en estos meses de arena, sol y playa.
 

¿Y qué ocurre con la piel?


Seguro que al leer esta frase a vosotros también os ha venido a la mente vuestra infancia y las sabias expresiones de nuestras madres y abuelas: ''la piel tiene memoria''. Dermatólogos expertos corroboran estas 4 palabras que bien parecen, a priori, una expresión más. A medida que pasan los años, se experimentan una serie de procesos en la parte interna o no visible de nuestra piel, que a la larga pueden contribuir al desarrollo de enfermedades.

Por supuesto, nos estamos refiriendo a pasar demasiado tiempo recibiendo rayos ultravioleta y en las principales horas dañinas del día: de 12 de mediodía a 16 de la tarde. El nefasto resultado de esta mala praxis continuada en el tiempo son: melasmas, cloasmas y otras afecciones más graves, como el cáncer de piel.



Pero no queremos ser alarmistas o asustarte antes de tiempo, basta con que sigas estos consejos para prevenir y que tomes el sol 'con cabeza':

- Aplica el protector solar un rato antes de tumbarte a pleno sol. Aplicarlo en casa y de manera pormenorizada. Céntrate en las partes del cuerpo más sensibles (pecho, cara, cuello...).

- No olvides aquellas partes del cuerpo donde es más difícil acceder si te aplicas el protector a ti mismo. Nos referimos a codos, nuca, espalda o parte trasera de los muslos. ¡Cada zona del cuerpo, por escondida que esté, tiene que estar protegida!

- Exfolia tu piel especialmente en verano que es cuando más tiende a estropearse, envejecer o a fomentar que aparezcan manchas, arrugas o estrías.

- Hidrata más que nunca también en esta época. Si eres de piel seca, hidrata el doble o el triple de lo que sueles hacer en cualquier otra época del año.

- Bebe mucha agua y evita las bebidas azucaradas, pues estas últimas hacen que retengamos líquidos y contribuyen la piel sufra en verano.

Como ves, salud y estética van casi siempre de la mano. No dudes en prevenir para no tener que curar y completa la información, como siempre, en el blog de Vivienda saludable.

¡Feliz verano!