¿Qué comer para calmar la ansiedad? Seguro que es una pregunta que te has hecho alguna vez. Sufrir ansiedad puede venir determinado por una estimulación de la insulina, ya sea por estrés, pasar más de 4 horas sin comer, el abuso de hidratos de carbono…Si te encuentras en esta situación está claro que debes plantearte un cambio de hábitos.
Es muy importante que tu dieta sea equilibrada, variada y que hagas 5 comidas diarias, con 3 comidas principales y 2 tentempiés. De esta forma estarás saciad@ durante más tiempo y no llegarás con ansiedad a la siguiente comida. Pero si a pesar de todo la ansiedad te vuelve loc@ toma nota de qué comer para calmar la ansiedad.

Una dieta que controle la ansiedad debe aportar nutrientes que equilibren el sistema nervioso como las vitaminas del grupo B que son cofactores energéticos y estabilizan el estado de ánimo, el magnesio que calma el sistema nervioso y el triptófano que es precursor de la serotonina, regulando el ánimo y disminuyendo el nerviosismo.
¿Realmente tienes ansiedad?
Un error muy común y muchas veces difícil de diferenciar es confundir el hambre con la ansiedad, ¿sabes distinguirlos? Básicamente el hambre física puedes saciarla y aparece de forma gradual, incluso te permite no cubrirla y olvidarte. Pero el hambre emocional es difícil de ignorar, te pide alimentos concretos y es repentina haciendo que consumas más de lo debido.
¿Te peguntas qué debes comer para calmar la ansiedad? ¿Te sientes identificad@ con el hambre emocional? Si quieres saber qué tipo de comedor eres lo explicamos mejor en este artículo sobre apetito físico o emocional.
Como hablábamos al principio del post, los estados de ansiedad pueden ser provocados por diferentes factores entre ellos mecanismos hormonales, neurológicos y emocionales, que en muchos casos se rigen por ritmos circadianos (cronobiología):
Citokinas y hormonas. Las principales implicadas en el apetito son el glucagón, el cortisol y la insulina. Siendo esta última la que puede modificar el comienzo y la finalización de la ingesta. Las citokinas TNF alfa y la adiponectina son antagonistas de la insulina.
La grelina es la hormona que controla el apetito a corto plazo. Es producida por tu estómago y cuando sus valores en sangre son altos tienes apetito; si bien cuándo estás llen@ te hace parar de comer. Cuando pasas periodos largos de ayuno, la grelina se mantiene en valores altos haciendo que tengas más apetito y tengas que comer de manera urgente, volviéndote loc@ por no saber qué comer para calmar la ansiedad. También cuando estás a dieta para perder peso tu organismo activa la secreción de grelina para que comas más, de ahí que tengas más hambre hacia la tarde-noche. ¿Cómo puedes evitarlo? Haciendo 5 comidas diarias.
La leptina controla el apetito a largo plazo. Es producida por el tejido adiposo, haciendo que cuando las reservas de grasa almacenada descienden tu apetito aumenta.