
Cada vez somos más los aficionados a correr. Si una alimentación equilibrada es algo fundamental para cualquier persona, si eres aficionado a correr debes prestarle especial atención.
Consume fruta y verdura para evitar calambres
Los batidos de frutas son recomendables pues se necesita poco tiempo para prepararlos, y aportan muchos beneficios al entrenamiento. Una de las mejores opciones es el plátano, por su gran cantidad de potasio, combinado por ejemplo con yogur desnatado, pero hay multitud de opciones saludables y deliciosas. En el blog tenéis distintas recetas que os pueden encantar.
Los carbohidratos complejos son la base de la dieta de un corredor: una ración de 90 gramos de pasta o arroz -peso de producto seco- en comida y cena, 60 gramos de pan, y legumbres y fruta a diario mantendrán las reservas de glucógeno (que luego se transformará en energía) lo bastante elevadas para soportar el entrenamiento.
Las proteínas también cumplen un papel importante en el-entrenamiento. Los músculos están formados por proteínas y, para recuperarlos después de entrenar, debemos reponerlas. Las carnes magras, como el pavo o el pollo, son adecuadas para ello.
Se recomiendan las grasas insaturadas que se aportan los frutos secos, el aceite de oliva u otros aceites vegetales, así como los pescados azules. Son parte fundamental de las estructuras de nuestras células, y constituyen un aporte necesario de energía durante el entrenamiento. Se recomienda que sean alrededor del 25% del total de la dieta habitual. Las grasas saturadas, tales como la mantequilla o las grasas animales, son menos saludables y se recomienda consumirlas con moderación.
Además de una buena alimentación también es importante una correcta hidratación. Tenemos que tener en cuenta que la pérdida de peso corporal en forma de sudor durante la práctica del ejercicio puede disminuir el rendimiento, sobre todo cuando el tiempo es cálido. Una recomendación ideal es tomar unos 200 cc de agua (un vaso) cada 20 minutos durante el ejercicio.
