Mindfulness.
Seguro que al oír esa palabra te viene a la cabeza un oasis de calma y tranquilidad. Mindfulness suena a viaje exótico, a sábanas blancas recién lavadas, a luz, a calma, a silencio.
Todos entendemos más o menos el concepto, pero si nos paramos a pensar en una definición práctica, surge la pregunta inevitable: ¿qué es el mindfulness realmente? Y lo más importante, ¿por qué debería interesarnos?
Si analizamos la palabra, mindfulness viene del término mindful, que en inglés significa consciente. De hecho, en el diccionario mindfulness también aparece como sinónimo de consciente. Pero esto no nos da más que vagas pistas, así que hemos decidido ponernos el sombrero de exploradores (que nos gusta bastante, para qué negarlo) y descubrir qué es en realidad el mindfulness.
La explicación que más nos convence es la que relaciona mindfulness con el cultivo de la atención plena.
Una de las técnicas más comunes para alcanzar este estado de calma y escucha es la meditación, y por eso a veces ambos términos se confunden. Pero desde luego, la meditación no es el único medio para alcanzar este estado de conciencia y atención plena.
Mindfulness es una práctica en la que se aprende a tomar conciencia de las sensaciones, pensamientos y sentimientos (que están íntimamente relacionados entre sí). La observación nos permite trabajar la curiosidad y también la aceptación de lo que ocurre a nuestro alrededor.
Esto de la aceptación parece algo obvio, pero es más importante de lo que parece porque está relacionado con otra de las claves del mindfulness, que es la de gestionar mejor el dolor y el sufrimiento:
“Es posible que haya cosas que no podemos cambiar, como el dolor, la enfermedad o una circunstancia difícil, pero al menos podemos darnos cuenta de cómo reaccionamos o respondemos a todo lo que nos ocurre, y desarrollar estrategias para cambiar la relación que tenemos con nuestras circunstancias” – Respiravida
El considerado padre del mindfulness es un profesor de medicina y biólogo molecular, Jon Kabat-Zinn. Sabemos que te imaginabas que el creador de esta disciplina sería un maestro hindú de esos que de tan sabios parecen de otro mundo, y lo cierto es que no andas tan desencaminado… Jon Kabat-Zinn es neoyorkino, pero desde joven profundizó en prácticas como el zen y el yoga y estudió durante años con diversos maestros budistas.
Esto le condujo a integrar conceptos de esas enseñanzas orientales con las de la ciencia occidental. El resultado es el conocido programa de Reducción de Estrés basado en Mindfulness (MBSR).
Jon Kabat-Zinn lleva investigando desde 1979 para comprender mejor las interacciones entre la mente y el cuerpo, para así mejorar la salud de sus pacientes. De hecho, su programa de entrenamiento en meditación de atención plena (mindfulness meditation) ha sido aplicado con resultados muy positivos en personas con dolor crónico y problemas relacionados con el estrés o con trastornos del sistema nervioso y del inmune.
Para Kabat-Zinn, la atención plena o mindfulness es “una forma de conectar con tu vida, y es algo que no requiere de mucha energía. En cambio, requiere una atención cultivada de una manera particular. Por eso lo defino como prestar atención a propósito, en el momento, y sin crear juicios”.
Aquí puedes ver a Jon explicando el concepto de forma muy sencilla:
Hay ensayos clínicos que demuestran que esta práctica mejora el estado de ánimo y la calidad de vida, y lo cierto es que la lista de beneficios del mindfulness es extensa:

Hay muchos medios para desarrollar y afianzar ese estado de mindfulness o atención plena en tu día a día, y los que elijas dependen de tu forma de ser y de lo que desees experimentar.
Puedes elegir una de las actividades que te proponemos, combinar varias, ¡o incluso escoger todas! Lo cierto es que nunca se tiene demasiado mindfulness, así que toda ayuda es buena
Aquí van nuestras propuestas:
Es la técnica más sencilla, y por eso ¡a veces se nos olvida!
No hace falta que hagas virguerías (si no quieres): con parar algunas veces al día para practicar varias respiraciones profundas, de esas que abren el tórax y alivian cualquier tensión, ya estarás haciendo mucho por tu paz mental. Y por la salud de tu cuerpo.
Ya sea la meditación mindfulness que proponía Kabat-Zinn o cualquier otra modalidad de meditación que te ayude a conectar contigo mismo y a bajar las revoluciones de tu mente.
Si quieres profundizar en el mindfulness y aprender las técnicas o prácticas oficiales, siempre puedes apuntarte a un curso para capacitarte como experto en la materia.
Practicar alguna actividad que te exija estar totalmente centrado en el momento presente.
Para algunas personas esta actividad es pasear por el campo o hacer ejercicio; para otros es el baile, la jardinería…
A continuación te vamos a contar cuál es nuestra forma favorita de cultivar ese estado de mindfulness, aunque estamos seguros de que ya te la imaginas.
Los viajes, si se enfocan de forma consciente, te pueden ayudar a practicar mindfulness. De hecho, nos atrevemos a decir que los viajes transformadores son mindfulness puro.
Viajar te ayuda a:
¿No te recuerdan estos beneficios a los del mindfulness?
Y ahora, ¿te imaginas combinar el mindfulness con los viajes conscientes?
¡No se nos ocurre un plan mejor!
Está claro que los viajes transformacionales no son para todo el mundo, pero algo nos dice que si estás aquí leyendo sobre mindfulness eres de nuestra tribu y seguro que los disfrutarías tanto como nosotros.
Esperamos haberte ayudado a entender un poco mejor qué es el mindfulness, pero sobre todo te animamos a que lo practiques en cualquiera de sus variantes.
Y si tu forma ideal de practicar mindfulness incluye un billete de avión, experiencias transformadoras y actividades que miman tu alma… estaremos encantados de acompañarte.