Existen variaciones hormonales cíclicas, casi diarias que determinan tu tendencia a engordar y a enfermar. En este artículo explicamos qué es la cronobiología y por qué es conveniente adaptarse a los ritmos circadianos.
El término cronobiología deriva del griego kronos (tiempo), bios (vida) y logos (estudio). Es la ciencia que estudia los ritmos circadianos que regulan la mayor parte de las variables de la conducta, psicológicas y bioquímicas.
El término ritmos circadianos derivan etimológicamente del latín circa diem (aproximadamente un día).
Durante las 24 horas del día, tu cuerpo pasa por distintas fases de secreción hormonal, coordinación física y sueño, siguiendo unas secuencias temporales previsibles. En función del momento del día, tus hormonas metabolizan mejor un determinado grupo de nutrientes. Si acompasas la ingesta de alimentos a estos ritmos biológicos, mejorarás el control del peso, la composición corporal y la evolución de muchas patologías.
Los ritmos circadianos están bien caracterizados a nivel molecular. Se deben a la expresión de varios “genes reloj” y a la regulación de sus productos proteicos.
En los mamíferos, el reloj biológico se encuentra en los núcleos supraquiasmáticos del hipotálamo y está sincronizado con los estímulos de la luz y la oscuridad. Existen relojes en tejidos periféricos que pueden ser modulados por el reloj central y la alimentación.

Un grupo de investigación de la Universidad de Tufts de Boston que incluía a científicos españoles demostró recientemente que el tejido adiposo muestra un ritmo circadiano, es decir, posee un reloj periférico interno.
En el tejido adiposo se expresan genes reloj que juegan un papel fundamental en su fisiología. Son capaces de regular la expresión rítmica de sustancias bioactivas secretadas por el tejido adiposo como la adiponectina, la leptina y la resistina.
Según un estudio realizado en 60 mujeres (20 de peso normal, 20 con sobrepeso y 20 obesas), se observó que el grado de metilación del ADN del gen “reloj” CLOCK aumenta con la obesidad. Cuando el gen CLOCK no se expresa bien, hay mayor tendencia a la obesidad, a presentar peor calidad del sueño y a acumular más grasa en la cintura.
Se demostró también que aquellas mujeres que picotean entre horas con frecuencia, comen rápido, o comen cuando están aburridas, metilan el gen CLOCK hasta 12 veces más. Lo bueno es que esta metilación es reversible si cambias estos hábitos. El estado de metilación de sitios CpG (Citosina próximo a Guanina) en los genes del reloj (CLOCK, BMAL1 y PER2) podría ser utilizado como biomarcador de éxito de la pérdida de peso.
Muchas funciones del tubo digestivo muestran ritmos circadianos, como el vaciamiento gástrico y el flujo sanguíneo que son mayores durante el día. La actividad de la microbiota (flora intestinal) también se ve influida por ritmos circadianos.
La composición y función metabólica de la microbiota en personas obesas favorece que aprovechen más calorías de la alimentación que con una “microbiota delgada”, a nivel de la absorción, el gasto y el almacenamiento calórico. Además, los cambios en la microbiota alteran la permeabilidad intestinal y la traslocación bacteriana, favoreciendo la inflamación sistémica característica de la obesidad.
Esta teoría clásica, indica que todos tenemos un peso más o menos constante, llamado peso fisiológico o “set point” que tendemos a mantener. Cuando comes de más, el metabolismo activa mecanismos compensatorios como “quemar” este exceso de energía y disminuir el apetito. Al contrario, ante una dieta hipocalórica, el organismo aumenta tu apetito y disminuye el gasto energético. Estos factores que regulan el apetito favorecen el mantenimiento de un peso más o menos constante.
El descubrimiento de la leptina, confirmó la teoria del set point, pues al segregarse en el tejido adiposo, atraviesa la barrera hematoencefálica y comunica al cerebro el estado de tu grasa corporal. Cuando engordas, el tejido adiposo secreta más leptina y favorece la producción de mediadores saciantes (CART). Cuándo adelgazas, la leptina disminuye y tu cerebro secreta más NPY, el enemigo de las dietas de adelgazamiento.
El set point se ve influido por la nicotina, las dietas muy calóricas y por la edad. Al reducirse el metabolismo basal, debes comer menos o hacer más ejercicio para mantener tu peso. Si realizas ejercicio de forma constante y durante al menos 6 meses se logra disminuir el set point.
Puedes resetear tu “set point” si logras mantener el nuevo peso durante 6-12 meses. Por eso en Dieta Coherente le damos tanta importancia a la fase de mantenimiento de nuestro método.

Es una alteración del orden temporal de los ritmos circadianos fisiológicos y conductuales. Se da con freceuncia en el jet lag, en el trabajo a turnos, cuando duermes con luz o sin cerrar la persiana, cuando te llevas a la cama el móvil o la tablet, o cuando comes sin tener en cuenta los ritmos hormonales.
El envejecimiento también genera efectos de cronodisrupción así como algunos polimorfismos de los genes horarios. Estos fenómenos están implicados en una mayor prevalencia de obesidad y de diabetes como recoge la siguiente infografía.

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