La felicidad es diferente al placer. La alegría hace parte fundamental de la felicidad, pero el placer por el placer es solo hedonismo puro. Para los meditadores del Tibet, la felicidad es algo perenne, no es la ausencia de dolor, es compasión por los demás, es querer hacer el bien, es un bienestar prolongado. Dicen los meditadores del Tibet, que hay que realizar un cambio de actitud, un cambio de perspectiva, cambio de emociones, no puede persistir una emoción negativa hay que cambiarla por una positiva que nos haga sentir mejor. Ejemplo: donde hay una posición positiva no puede existir la negativa hay que realizar el cambio, compasión en vez de ira, amor en vez de desamor, pasión en vez de odio, elogio y admiración en vez de envidia, etc. A través de la plasticidad el cerebro puede cambiar, nuestros pensamientos pueden cambiar también.
Al que regala flores, algo de su aroma le queda en sus manos Dale Carnegie, también en caso contrario al que produce dolor, algo de esa amargura le queda. Cuando una persona siente rabia, ira, desasosiego, luego de esa batalla queda extenuado, sin fuerzas, logra un estado de total abatimiento y malestar, contrario al regocijo que produce el bienestar.
by ALEXIS ALVARADO.