
Al iniciar en el mundo runner es muy común que aparezcan ciertos dolores en las rodillas y las piernas, sin embargo, muchas veces no es un dolor pasajero producido por comenzar a entrenar, más bien es un aviso de que algo no anda bien. Para saber más sobre este dolor llamado síndrome rodilla del corredor continúa leyendo.
Qué es la rodilla del corredor
Este tipo de lesión es una de las más comunes en todo el mundo, se trata de una irritación o afección que afecta a la rodilla, producida por una sobrecarga o fricción entre la cintilla iliotibial y la parte llamada cóndilo lateral del fémur.
Es tan vista está lesión que se le denomino “rodilla del corredor” porque usualmente se presenta en corredores de largas distancias, el dolor producido suele aparecer poco a poco y va incrementándose impidiendo trotar con normalidad.
Causas de la rodilla del corredor
No existe un solo factor determinante que cause la lesión, ya que según sea el caso puede variar, entre las más conocidas están:
Diagnostico rodilla del corredor
Hay diferentes formas para certificar de qué se sufre del síndrome.
Principalmente una exploración táctil, donde se tocaran aquellos puntos en la rodilla donde se suele producir el dolor característico de este tipo de lesión, en caso de sospechar que puede ser algo más complicado se suelen hacer otros estudios como una resonancia o una ecografía, la cual permitirá ver el estado de ambas rodillas y podrá detectar aquellas zonas inflamadas.
Tratamiento rodilla del corredor
En primera instancia lo más natural es mantener un leve reposo en la actividad física que promueve el dolor, lo cual no implica el reposo absoluto, ya que se puede trabajar otras áreas.
Posteriormente, si es necesario realizar un tratamiento fisioterapéutico donde se incluya estiramientos en la zona afectada, además de que se analiza si existen otros problemas de postura o en la forma de correr y se corrigen.