Conste previamente que cuando hable de instructor/monitor en este post, me estaré dirigiendo al instructor/a de actividades dirigidas de un gimnasio. Escuchando ayer a algunos de mis monitores del gym hablando del por qué alguno de ellos no tenía éxito de asistencia a sus clases.. y por el contrario, otros arrastran a muchos alumnos, llenando sus clases, me surge un interesante debate: ¿Qué hace a un monitor ser un buen monitor? ¿Qué hace que tenga éxito o no?
Bien, pues empiezo por el que creo es el resumen y es que un buen instructor lo es por dos cosas: APTITUD y ACTITUD, o lo que es lo mismo, la capacidad/calidad técnica de sus clases y por su personalidad. La conjunción de ambos aspectos determinará su éxito a la hora de llenar sus clases. Pero estos conceptos los podemos desgranar aún más.
1. APTITUD. Capacidad y calidad técnica
En mi opinión va a ser el factor más importante para que un instructor tenga éxito o no entre sus alumnos.
Puede caer muy bien, ser una maravillosa persona en el plano personal, pero si su técnica general es floja o sus clases son pobres, influirá sin duda alguna en la asistencia que tenga a sus clases, porque al final buscamos motivación, crecer y mejorar nuestro estado físico y un monitor que nos haga dar todo lo que podemos dar con unas buenas clases, se ganará nuestro aprecio.
¿Y cómo evaluar la técnica general de un instructor?
Voy a tomar como referencia el ‘nivelaje’ y los factores que requiere Les Mills España, la mayor agencia de actividades dirigidas fitness del mundo y la que tiene más instructores certificados. ¿Qué nivel de instructor puedes alcanzar y con qué requerimientos?
Les Mills tiene 3 niveles de instructores: certificados, avanzados y élite, y evalúan competencias de coreografía (aprendérsela sin fallos), técnica de ejecución, enseñanza (coaching -explicación del ejercicio-), conexión (comunicación verbal y no verbal con el alumnado) y “magia del fitness“, un compendio de todos los conceptos, que se trasmita pasión, hacer disfrutar y vivir al máximo la clase al alumnado.
No es nada fácil conseguir un buen nivel en todos los aspectos evaluables, y mucho menos la excelencia. Quizás a algunos se les dé bien la técnica pero no así la comunicación o viceversa. Encontrarse con un monitor excelente no es nada fácil. Y también podrá haber monitores buenos en ciertas disciplinas pero flojos en otras. Suerte tendrás si encuentras a monitor completo en cada una de las disciplinas que imparta. Un buen gimnasio será el que sepa identificar y cuidar a sus monitores excelentes.
2. ACTITUD. Personalidad
Queda analizada la parte más técnica del monitor de actividades dirigidas. Pero como dije al principio hay otro factor creo importante y es la personalidad y la conexión con el alumnado, no sólo a la hora de dar la clase, sino fuera de ella.
El mundo necesita gente que ame lo que hace
El trabajo de un instructor no se limita a dar la clase y ya está. Un buen instructor no sólo te dirige para ponerte en forma, sino que tiene algo de psicolog@, de amig@, te escucha fuera de la clase, empatiza contigo, te da consejos y todo ello no sólo limitado al plano común del deporte y la salud, sino al plano personal.
Una personalidad abierta y empática, hará que veas a ese monitor más que un monitor, un amigo. He visto monitores arrastrando a alumnos de un gimnasio a otro por el mero hecho de que estos cambiaban de gimnasio.
Se dice que quien un amigo tiene un tesoro pero quién tiene un excelente monitor también tiene un tesoro. Y tú, ¿tienes un tesoro de monitor? ¿qué es más importante para ti, aptitud o actitud?
Este post va dedicado a los tesoros que he encontrado a lo largo de muchos años de gimnasio.. y seguro encontraré mientras practique vida. José L., Tamara, Carol, Jose, Noe.. y muchos más que me dejaré.
Fotografía principal: Noemi Roldán, instructora fitness, certificada en varias disciplinas Les Mills® y en Zumba®.