Hoy quiero responder otra de las dudas que me habéis hecho llegar: ¿Qué puedo hacer para que no me rocen los muslos con el ejercicio?
Hacemos ejercicio porque queremos vernos y sentirnos mejor y lo último que queremos es acabar con unas molestas rozaduras en los muslos que nos dejen “fuera de combate”.
Las rozaduras en los muslos no son sólo un problema de personas con piernas gorditas, esta fricción entre los muslos también puede deberse a colocar mal las piernas durante el ejercicio o no llevar la ropa de deporte más adecuada y el sudor sólo empeora las cosas.
¿Qué hacer para que no me rocen los muslos con el ejercicio?

Y si ya me has salido las rozaduras… ¿qué hago?
¿Qué hacer si te han salido rozaduras?
Si ya es demasiado tarde para prevenir es el momento de aliviar la zona.
Utiliza polvos de talco o crema para anti-rojeces para bebés. Si a ellos les calma las irritaciones… ¡a ti también te va a funcionar!
Y por supuesto… ¡sigue haciendo ejercicio!, seguro que cuando tus muslos estén más tonificados se rozarán menos.
¿Conoces algún otro truco para que tus muslos no se rocen con el ejercicio?