
Seguramente la mayoría de nosotros hemos oído en alguna ocasión a alguien decir: “me duele el pie, creo que lo tengo abierto”, una expresión nada científica pero que recoge muy bien la percepción del paciente ante dicho cuadro sintomatológico.
1. ¿Qué significa el "pie abierto"?
La denominación de “pie abierto”, al igual que la de “muñeca abierta” (la cual explicamos de manera exhaustiva en el siguiente artículo: Qué me pasa cuando tengo la muñeca abierta, hace alusión a un cuadro sintomatológico en el que el paciente refiere sobre todo dolor en el pie , de carácter agudo y de intensidad moderada, que aumenta sobre todo al apoyo y a la marcha, y que limita mucho a paciente, generando en ocasiones lesiones por compensación ( al evitar cargar el peso en ese pie, hacemos una mala distribución de las cargas).
2. Pie abierto y su explicación
Son varias las posibilidades fisiopatológicas que podemos encontrar en un cuadro de síntomas de estas características. Debemos recordar que el pie se establece como una estructura arquitectónica perfecta, con una serie de arcos y puntos de apoyo que administran y distribuyen las cargas, permitiendo una locomoción óptima. En otras palabras, gracias a un correcto apoyo y juego e movilidad del pie nos podemos mover con eficacia.
Sin embargo, una alteración a nivel biomecánico puede desencadenarnos un problema a nivel del tejido fascial, dando lugar a lo conocido como fascitis plantar. La fascitis plantar es la inflamación del tejido conjuntivo o fascial que se encuentra en la planta del pie, y que como debemos saber es un sistema de amortiguación.
Dicha inflamación da dolor en la marcha, y se reproduce ante la presión sobre la zona, sobre todo a nivel del arco interno del pie (Para conocer más a fondo la fascitis plantar te animo a leer el siguiente enlace: Qué es la fascitis plantar. Definición y características.

Por otro lado, existe un cuadro sintomatológico que también se puede denominar como pie abierto. Hablamos en este caso de la metatarsalgia. Cuando hablamos de metatarsalgia haceos alusión al dolor en la parte anterior del pie, conocido como metatarsos o huesos metatarsianos.
Al igual que la fascitis plantar, puede tener un origen biomecánico, producido por un mal juego articular, o deberse a un problema en el calzado, por ejemplo al emplear zapatos con un tacón elevado, se modifica la distribución de las cargas, repartiendo el peso en mayor medida en la parte anterior del pie.
¡Cuidado! No debemos confundirnos
Es importante hacer un correcto diagnóstico diferencial del pie abierto (como ya sabemos fascitis o metatarsalgia), con una lesión que genera síntomas que se pueden confundir. Hablamos del Neuroma de Morton. Se trata de una afectación del nervio digital entre los metatarsianos (los huesos de la parte anterior del pie), con compresión del nervio y aparición de un dolor muy agudo. Es una lesión cuyo tratamiento es mucho más complejo y prolongado en el tiempo. Si te preocupa y deseas conocer más a fondo esta patología, te animo a ver el siguiente artículo: Neuroma de Morton. Qués y cómo se trata.

3. ¿Qué podemos hacer?
Lo primero que debes hacer, una vez haya aparecido el dolor y no haya desaparecido con las medidas terapéuticas primarias, como son el reposo relativo, aplicación de frío, etc, es consultar a un especialista sanitario (médico, podólogo, fisioterapeuta). Como ya hemos dicho, es de vital importancia el diagnóstico diferencial para descartar otra lesión de mayor índole y complejidad.
Una vez diagnosticado y puesta la etiqueta a nuestra lesión ( fascitis plantar o metatarsalgia), es hora de comenzar con las pautas de recuperación:
4. Resumiendo…
Ismael Romero