
La medicina preventiva tiene cada vez un peso mayor, por eso es fundamental contar con atención médica y realizarse chequeos generales, ya que estos juegan un papel importante en la salud. A medida que cumplimos años necesitamos diferentes pruebas, sin embargo, mucha gente ignora cada cuánto tiempo deben hacerse las revisiones y qué pruebas son convenientes a cada edad.
Para facilitar este tipo de chequeos, sin las largas esperas de la seguridad social, lo mejor es contar con un seguro de salud privado que te garantice que podrás obtener la atención médica que necesitas.
Los bebés y los niños deben de seguir el calendario de vacunas y que les llevemos a las revisiones. Durante cada chequeo, los pediatras observan aspectos importantes como los reflejos, la audición o la visión. En el caso de los y las adolescentes que tengan una vida sexual activa, deberían realizarse, además, la prueba de VPH y actualizar las vacunas. Esto se puede hacer sin problemas con seguros de salud sin copagos.
Para las mujeres se recomienda una prueba de cáncer de cérvix a los 25 años y repetirla cada 3 años. Para esta prueba solo es necesario pedir una citología. También es recomendable en las mujeres hacerse un chequeo general que incluya una exploración del útero y pecho, así como una ecografía en la que se puede ver el estado de los ovarios.
En las mujeres de más de 30 años, es importante realizar una citología para descartar cáncer de cérvix y el virus del papiloma humano. También hay que empezar con las pruebas de prevención de cáncer de mama con las mamografías. También es importante prestar atención a los cambios o alteraciones en la piel y se empieza a implementar pruebas de salud cardiovascular y de detección de diabetes.
La revisión oftalmológica debe de ser anual y obligatoria, puesto que es cuando empiezan a aparecer enfermedades como la presbicia. Las pruebas de salud cardiovascular cobran importancia en los 40, pues se incrementa el riesgo de enfermedades como la hipertensión. En cuanto a las pruebas de detección de cáncer específicas, muchas se introducen a partir de los 40, como las mamografías para las mujeres y las revisiones de urología en hombres.
Hay algunas enfermedades a las que hay que prestar especial atención, como puede ser en el caso de cáncer de colon, por lo que se recomienda la detección de sangre oculta en heces cada dos años. A las mujeres de más de 50 años se aconseja que se realicen una densitometría ósea, para comprobar si sufren osteoporosis, enfermedad que se ve incrementada con la menopausia.
Es a partir de esta edad cuando comienza a tomar importancia la vacunación antigripal y la antineumocócica. También cobran importancia las pruebas de vista y audición, por lo que las revisiones médicas con el oftalmólogo y el otorrino-laringólogo deben de realizarse de forma anual.