En nuestro mundo actual se dan casos cada vez más frecuentes de disfunciones sexuales y de reproducción, pero no solamente en los humanos, sino en todo el reino animal. ¿Qué es lo que está produciendo estas alteraciones reproductivas? Son los pesticidas, las dioxinas y los furanos, conocidos como disruptores endocrinos.
Esto puede sonarte raro o quizá hayas escuchado algo sobre esta problemática cada día más frecuente. Pero, antes de entrar a definir qué son los disruptores endocrinos y cómo pueden afectar a tu fertilidad, vamos a explicar de manera sencilla algunos conceptos importantes necesarios para entender de manera completa toda la información.

Fuente: Pixabay/DigitalMarketingAgency
Ambas hormonas afectan a la producción de las células reproductivas en los testículos y en los ovarios. Además, los testículos producen testosterona que hace que los hombres tengan caracteres masculinos secundarios. En la mujer, los ovarios producen progesterona y estrógenos que tienen importancia fundamental durante el embarazo y también en las características sexuales femeninas.

Fuente: Pixabay/Habelfranck
- Sistema reproductor femenino. Se ha evidenciado un aumento de la pubertad precoz, el cáncer de mama relacionado con exposición a pesticidas organoclorados o el cáncer de ovario. También se ha comprobado un aumento del la infertilidad o la fecundidad en las mujeres. La esterilidad está, en muchos de estos casos, asociada a endometriosis.
Los compuestos disruptores endocrinos son de diversos tipos. Estos son los más conocidos y estudiados hasta la actualidad:
- Los fitoestrógenos contenidos en la soja.
- Los residuos de plásticos y pinturas.
- Los plaguicidas como el DDT.
Todos ellos tienen actividad sobre las hormonas sexuales o las hormonas tiroideas. Pueden acumularse durante largos periodos en nuestro organismo, en concreto, en el tejido graso.
Por este motivo una exposición en años anteriores puede afectar posteriormente a la fertilidad. Pero no solo eso, además, puede afectar al desarrollo del feto y a los lactantes, ya que pasan a través de la placenta y la leche materna.
Dentro de todos los disruptores que afectan a la salud reproductiva está el xenoestrógeno dietilestilbestrol (DES) que afecta a los estrógenos directamente. Esta es una sustancia que se utilizaba en los años 50 y 60 para prevenir los abortos espontáneos y que se tuvo que retirar en los años 70, por producir muchas anormalidades en los fetos de las niñas. Estas niñas nacían con displasia cervical, osea, un crecimiento anormal de las células de el cuello del útero. Pero no solo eso, en otras mujeres también se producía:

Fuente: Pixabay/TawnyNina
Las personas que tienen puestos de trabajo donde están expuestas a estos productos químicos tienen más probabilidades de sufrir este tipo de alteraciones de su salud reproductiva. Si es tu caso, debes extremar todas las precauciones sobre salud laboral.
Hay una conclusión clara: se deben evitar, en la medida de lo posible, la exposición a este tipo de sustancias. Además, las autoridades sanitarias deben realizar investigaciones serias al respecto para eliminar o prevenir los posibles daños que en la salud reproductiva tienen los disruptores endocrinos.
RECUERDA: la base para disfrutar de una buena salud está muchas veces en cambiar nuestros hábitos, tal y como propone el método Crear Salud. Necesitamos nutrirnos adecuadamente y activarnos haciendo cosas que aporten a nuestro bienestar integral.
Además, para cuidar nuestra mente, existen herramientas como la app Siente – que puedes descargarte aquí – que pueden ser grandes aliadas en tu camino a una vida saludable. Su metodología es sencilla de usar, pues incluye el mindfulness y la psicología positiva para mejorar tu bienestar, reducir el estrés y, de paso, ser más feliz.