¿Aún no sabes qué te hace engordar?
Te diría que no hay semana en la que alguien me diga algo como No me explico como engordo si yo me cuido un montón o Como como un pajarito pero mi barriga no de deja de crecer o A mi es que me engorda el aire.
Y si tú te sientes identificado con alguna de estas frases u otras parecidas… ¡Este artículo es para ti!
No te voy a engañar, hay algunas cosas que nos hacen engordar que no podemos cambiar, pero la gran mayoría las podemos evitar, algunas nos costarán más que otras, pero el primer paso para saber porque estamos engordando es identificar cuales son esas cosas que nos hacen engordar y nos están pasando inadvertidas.
Aquí ya te he hablado de cosas totalmente inimaginables que no tienen nada que ver con la dieta y el ejercicio que te pueden hacer ganar de peso.
Pero hoy quiero profundizar un poco más en el tema para que puedas cambiar tu situación y no sientas que te engorda el aire que respiras.
En primer lugar te voy a contar las cosas que te hacen engordar pero que lamentablemente poco o nada puedes hacer por cambiar.
La genética tiene un papel muy importante en nuestro cuerpo. Aunque no te engañes la genética no tiene la culpa de todo.
En muchas familias se echa la culpa del sobrepeso a la genética porque varios miembros tienen sobrepeso pero el culpable de ese exceso de peso en la mayoría de las ocasiones no es la genética, son los hábitos de vida.
Cuando hablo de la genética como culpable de nuestro sobrepeso me refiero a padecer síndromes y deficiencias muy raros como el síndrome de Prader-Willi, un trastorno muy poco habitual que, entre otras cosas, provoca disminución de la fuerza muscular, bajos niveles de hormonas sexuales y una sensación constante de hambre. La parte del cerebro que controla la saciedad o el hambre no funciona como debe y les lleva a comer de forma excesiva.
Algunas enfermedades nos ponen difícil mantener nuestro peso bajo control.
Entre las enfermedades que nos lo ponen difícil se encuentran:
Igual que hay enfermedades que nos pueden provocar un aumento de peso también hay medicamentos que nos lo pueden provocar, entre los que se encuentran:
Estas son las cosas que no puedes cambiar, pero como te decía anteriormente la mayoría de las cosas que te hacen engordar sí las puedes controlar.
Mucha gente cree que porque entrena media hora, o incluso una hora diaria, tiene un estilo de vida activo. Pero no siempre es así.
Lo realmente importante para tener un estilo de vida activo es lo que haces el resto del tiempo, y es que media o una hora del día de ejercicio representa una parte ínfima de tiempo.
Si lo haces genial, no dejes de hacerlo, pero también es importante que te concentres en lo que haces el resto del día. No basta con hacer ejercicio una hora al día si las las 23 restantes estás inactivo.
Analiza cuánto tiempo pasas sentado frente al ordenador, tumbado delante de la tele, delante de cualquier tipo de dispositivo electrónico o incluso leyendo. Sí leer es un hábito maravilloso, pero mientras lees tu actitud es sedentaria , por supuesto no te pido que dejes de leer ni muchísimo menos, sólo te pido que analices como pasas la gran parte de tu día e introduzcas más movimiento.
¿Cómo lo puedes hacer?
Introduce pequeñas ráfagas de movimiento siempre que puedas. Por ejemplo, camina siempre que hables por teléfono.
Huye de ascensores y escaleras mecánicas. Siempre que puedas elige las escaleras tradicionales para subir y bajar. Incluso si tienes que subir varias plantas.
Yo ya lo he contado más veces y puede que te pueda parecer que con este consejo ralle la locura, pero aprovecha las tareas mecánicas, como lavarte los dientes, para moverte. Yo mientras me lavo los dientes siempre aprovecho para moverme de un lado a otro, hacer algunas sentadillas o ponerme de puntillas.
Si te pasas tu jornada laboral sentado delante del ordenador intenta hacer pequeñas pausas cada hora u hora y media para dar un pequeño paseo (bastan un par de minutos), hacer estiramientos, flexiones, sentadillas o cualquier otra cosa que se te ocurra e implique levantarte de la silla y hacer ejercicio.
Puede que sientas que comes como un pajarito y aún así estés tomando un exceso de calorías, calorías que no te sacian pero te hacen engordar.
Entre las cosas que deberías revisar se encuentran:
Dormir poco y mal nos predispone a ganar peso.
Siempre he sido consciente de la importancia de dormir bien, además para mi dormir es uno de los placeres de la vida, pero hasta que no he sufrido en mis carnes la falta del sueño, no sabía lo importante que es realmente dormir bien para verte y sentirte mejor.
El sueño regula la grelina y la leptina, las hormonas que regulan el hambre y la saciedad. Cuando dormimos poco la producción de estas hormonas se altera y tenemos tendencia a comer más, sobre todo picoteos y carbohidratos.
Como norma general, un adulto necesita dormir entre 7 y 9 horas diarias, aunque algunos necesitarán dormir menos y otros más.
Si tienes problemas para conciliar el sueño aquí te doy los 3 factores clave para dormir bien.
Los factores emocionales como el estrés, la ansiedad o la fatiga, ya sea física o mental, también pueden influir en nuestra ganancia de peso.
De hecho, el estrés y el nerviosismo son dos de las patologías que más influyen en el sobrepeso. Y es que cuando nos sentimos así tenemos una mayor falta de autocontrol lo que nos lleva a comer de forma impulsiva y sentirnos menos saciados. Y además, también puede hacer que nuestro metabolismo se vuelva más lento.
No dudes en ponerte en manos de un profesional para que te ayude a superar esos problemas emocionales que te hacen engordar. Engordar sólo es un efecto de un problema mayor al que le tienes que poner remedio.
No te avergüences por pedir ayuda profesional si la necesitas.