Seguro que a estas alturas has oído hablar del movimiento Realfooding, un movimiento que se basa en un estilo de vida en el que se opta por la comida real y evita los productos ultraprocesados.
El Real Food no tiene que ver con dietas ni con métodos para adelgazar.
Es un estilo de vida que busca mejorar la salud evitando los alimentos ultraprocesados, que a pesar de ser el gran enemigo de nuestra dieta inundan las estanterías de los supermercados e incluso muchas veces están disfrazados de productos saludables.
Puede que te parezca exagerado pero en 2016 VSF Justicia Alimentaria Global llevó a cabo un estudio al que bautizaron como «Dame veneno: viaje al centro de la alimentación que nos enferma» y nos deja datos demoledores.
Alarmante ¿verdad?
Si quieres iniciarte en este estilo de vida, o si ya has empezado a elegir comida de verdad puedes echar un ojo a los 4 mejores libros de comida real. Estos libros se pueden convertir en tus guías de cabecera, y seguro que con estos libros y con Guía Nutrición te resulta más sencillo ser un auténtico real fooder y mejorar tu salud.
Pero para que tengas las cosas un poco más claras te quiero explicar algunos conceptos básicos.
La comida real es la comida sin etiquetas. Simple, ¿Verdad?
Pero algo que puede parecer tan simple se puede complicar cuando vamos a la compra. Algunos alimentos básicos en nuestra dieta están etiquetados.
Así que para que tengas claro que puedes y no puedes incluir en tu alimentación Real Food te dejo una «chuleta» en la que te incluyo los alimentos de los 3 grandes grupos de alimentos que puedes o no puedes incluir en tu dieta.
En este grupo se incluyen los alimentos frescos o mínimamente procesados. Por ejemplo, alimentos troceados, pero en los que no se ha interferido en su composición.
Podríamos decir que estos son los alimentos sin etiquetas. ¿Cuáles son?
No todos los procesados son malos. También existen los procesados buenos en los que los alimentos han sufrido un procesamiento que resulta inocuo para las propiedades saludables del producto.
Ese procesado simplemente hace que los alimentos sean más seguros, duren más o sean más sencillos de consumir.
Como norma general estos productos tienen etiquetas muy sencillas, generalmente con menos de 5 ingredientes. Y por supuesto, no incluyen grandes cantidades de azúcares, harinas refinadas o aceites vegetales refinados como el aceite de palma.
En este grupo encontramos:
Este es el grupo que tenemos que intentar evitar porque tiene efectos negativos para nuestra salud.
En estos alimentos las etiquetas suelen ser complicadas, con muchos ingredientes que en muchos casos no sabemos ni pronunciar.
Aquí puedes aprender a entender un poco mejor las etiquetas de información nutricional.

¿Y tú, te unes al Real Fooding?