Si algo destaca de la leche de cabra es la riqueza de oligoelementos y minerales que llegan al interior de las células de la piel. Esta capacidad de penetrar en lo más profundo es lo que apreciamos en todos los jabones elaborados con leche de cabra, una suavidad inmediata y profunda, que no obtenemos con los jabones convencionales.
La leche de cabra no sólo nutre en profundidad, es antioxidante, previene y corrige las arrugas, un ingrediente perfecto para aquellas personas que sufran afecciones de la piel como eczemas, psoriasis, dermatitis… Otra ventaja es que sus efectos sobre la piel se notan al instante. Tras una ducha con un gel de ducha de leche de cabra la piel se nota más suave e hidratada al momento.
Tomando como base la betaína este gel lo hacemos en un momento, sin necesidad de tener que calentar ningún ingrediente. La betaína es un ingrediente ideal para empezar a experimentar la elaboración geles de ducha, muy fácil de utilizar. Le añadimos las propiedades del aceite de almendras dulces y del aloe vera y un efecto relajante y calmante que conseguimos con los aceites esenciales de lavanda y azahar. El resultado es un gel de ducha cremoso, suave, relajante y que hidratará nuestra piel en profundidad.
INGREDIENTES PARA 500ML:
ELABORACIÓN:







