En este artículo queremos poner de manifiesta la relación que hay entre el dolor lumbar y de cadera, y su vez con la disminución de movilidad en las articulaciones.
La articulación coxofemoral, comunmente conocida como cadera, y la columna lumbar se conectan a través de los huesos de la pelvis. La pelvis esta formada por los 2 huesos iliacos y el sacro, constituyendo un conjunto biomecánico estable e indisociable.
Por esta relación de estructuras en nuestro cuerpo y su mecánica el movimiento de la columna lumbar es acompañado en mayor o menor medida por un movimiento en la cadera (Redmond, 2013), y viceversa:
– La flexión lumbar o inclinación anterior se acompaña de flexión de cadera
– La extensión lumbar o inclinación posterior de extensión de cadera.
– La inclinación lumbar de abducción (separación) de la cadera de ese lado y adducción (aproximación) de la contralateral.
– La rotación lumbar de rotación interna homolateral y externa contralateral.
Por todo esto, es lógico pensar que una restricción de movimiento en una de las partes pueda afectar a la movilidad de la otra. Lo mas frecuente es que las zonas cercanas al área de menos movilidad compensen aumentando la frecuencia y amplitud de sus movimientos. esto puede generar afectación de los tejidos de esta zona que esta compensando, y por ende aparecer síntomas. (Modelo Cinesiopatológico-Sahrmann, 2001).
Creemos importante repasar publicaciones de evidencia científica en estudios publicados.
En nuestra clínica de fisioterapia y osteopatía Innofisio abogamos por una valoración y tratamiento global. Como conclusión a la exposición anteriormente descrita se evidencia la importancia de valorar la zona de la pelvis y articulaciones coxofemorales (caderas) en pacientes con dolor lumbar.
Justo esta es nuestra filosofía de trabajo: revisar, valorar y tratar todas las zonas adyacentes y/o relacionadas con la zona de dolor de nuestros pacientes, para poder hacer un trabajo mas efectivo para y por ellos.
– Sahrmann, S.A. (2001) Diagnosis and Treatment of Movement Impairment Syndromes. Mosby.
– Harris-Hayes M, Sahrmann SA, Van Dillen LR. Relationship Between the Hip and Low Back Pain in Athletes Who Participate in Rotation-Related Sports. Journal of sport rehabilitation. 2009;18(1):60-75.
– Reiman MP, Weisbach PC, Glynn PE. The hips influence on low back pain: a distal link to a proximal problem. J Sport Rehabil. 2009 Feb;18(1):24-32. PubMed PMID: 19321904.
– Roach SM, Juan JGS, Suprak DN, Lyda M, Bies AJ, Boydston CR. PASSIVE HIP RANGE OF MOTION IS REDUCED IN ACTIVE SUBJECTS WITH CHRONIC LOW BACK PAIN COMPARED TO CONTROLS. International Journal of Sports Physical Therapy. 2015;10(1):13-20.
– Prather H, Cheng A, Steger-May K, Maheshwari V, Van Dillen L. Hip and Lumbar Spine Physical Examination Findings in People Presenting With Low Back Pain, With or Without Lower Extremity Pain. J Orthop Sports Phys Ther. 2017 Mar;47(3):163-172. doi: 10.2519/jospt.2017.6567. Epub 2017 Feb 3. PubMed PMID: 28158964.
– Bade M, et al. Effects of manual therapy and exercise targeting the hips in patients with low-back pain-A randomized controlled trial. J Eval Clin Pract. 2017.
– Redmond JM, Gupta A, Nasser R, Domb BG. The hip-spine connection: understanding its importance in the treatment of hip pathology. Orthopedics 2015 Jan;38(1):49-55. doi: 10.3928/01477447-20150105-07. Review. PubMed PMID: 25611411.
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