Remedio para la tos con sábila

Para el catarro nada mejor que un remedio para la tos con sábila, como es bien conocido, la sábila (o aloe vera) es llamada la planta milagrosa, por la gran cantidad de propiedades beneficiosas, para la salud humana, que poseen los compuestos que la conforman. Esto, unido a su gran resistencia y capacidad de adaptación, que la hacen muy fácil de cultivar, dan a la sábila una popularidad mundial, siendo utilizada por seguidores de los remedios de casi todos los países, que comprenden las bondades de su consumo y las diferentes formas en las que puede ser utilizada, por esta razón te explicaremos un poco sobre como hacer remedio para la tos con sábila.
 


Gracias a sus propiedades como desintoxicantes, antinflamatorias, hidratantes y antioxidantes (que ayudan a la regeneración celular), entre otras menos trascendentes, esta planta es muy útil como ingrediente para remedios caseros contra la tos, seca o con flema, ya sea causada por inflamación, gripe, infección o sequedad de la garganta. Eso sí, por si sola, el aloe no es un insumo mágico que pueda curar este síntoma, por lo que debe combinarse con otros correctamente para potenciar su capacidad curativa.
 
La mezcla más común, para preparar un remedio un remedio para la tos con sábila, es una receta que combina los beneficios de la sábila licuada, con las bondades expectorantes de la cebolla morada, la vitamina C del limón, para ayudar a relajar las vías respiratorias, junto a un poquito de miel. Esta última no solo endulza el jarabe, dando mejor sabor y reemplazando el azúcar, sino que contribuye con sus propios componentes anti alérgicos que potencian la estimulación del sistema inmunológico del cuerpo.
 
Existen muchas variantes de esta receta de remedio para la tos con sábila; algunos reemplazan la cebolla morada como expectorante por ajo licuado, rábano (que también sirve de reemplazo al limón por la vitamina C), e incluso brandy o coñac. Otros retiran la miel para utilizar jarabe de arce, o agregan a la mezcla aceite de oliva extra virgen y orégano de orejón. Siendo tantas las variantes naturales que aportan sus propias bondades a nuestro jarabe, hay muchas opciones para escoger.