La acidez también conocida como hiperclorhidria o reflujo ácido, es una sensación como de quemazón que se extiende desde la parte de abajo del esternón hasta la zona inferior de la garganta. Muchas mujeres sufren de acidez en el embarazo desde las primeras semanas, y si bien es común y completamente inofensiva, si puede llegar a ser bastante molesta para quien la padece.
La acidez cuenta con otros síntomas que generalmente se presentan en el segundo y tercer trimestre, dichos síntomas pueden ser gases e hinchazón. Es importante mencionar que los síntomas se pueden presentar hasta que nazca él bebe y en la mayoría de los casos deja de ser un problema después del parto.
Es importante mencionar también que la mayoría de mujeres, suben demasiado de peso durante el embarazo, por lo que podrían continuar sufriendo de agruras y acidez hasta un año después del nacimiento del bebe.

Algunos cambios hormonales y físicos que se producen en el cuerpo, pueden llegar a ser la causa de la aparición de agruras y acidez en las primeras semanas del embarazo. Por poner un ejemplo, la placenta produce progesterona, una hormona que se encarga de relajar los músculos lisos del útero. Esta hormona, además relaja la válvula que separa el esófago del estómago, de esta forma los ácidos gástricos pasarán desde el estómago hacia el esófago, lo que produce la sensación de quemazón en la garganta.
La progesterona, ademas también se encarga de disminuir las contracciones peristálticas del esófago y los intestinos, haciendo la digestión mucho más lenta. También a medida que se avanzan las semanas en el embarazo, él bebe terminará ocupando casi toda la cavidad abdominal, desplazando en este punto, el paso de los ácidos estomacales hacia el esófago.
El mejor remedio para tratar la acidez en el embarazo, es la prevención. Si bien es imposible eliminar por completo la acidez, se pueden tomar algunas medidas para reducir la sensación de malestar.
Los alimentos que siempre deben evitarse, son las bebidas con gas, el alcohol, la cafeína, el chocolate, los alimentos ácidos como cítricos y jugos, el tomate, la mostaza, el vinagre, la carne procesada, los productos con menta, los alimentos con picantes, muy condimentados, fritos o grasosos.
Para prevenir la acidez, se recomienda comer en pequeñas cantidades varias veces al día. Además de comer despacio y masticar al máximo la comida.
También se debe ingerir mucha agua durante el embarazo, pero debes tener en cuenta que un exceso de líquidos, también podría hincharte el estómago. Lo más recomendable es mantenerse hidratado bebiendo la mayor cantidad de agua entre una comida y otra.
Es importante masticar chicle después de comer, ya que hacerlo estimula las glándulas salivales, y la saliva ayuda a neutralizar al ácido.
Un grave error que muchas mujeres embarazadas cometen, es irse a dormir 1 hora antes, o inmediatamente después de haberse alimentado. La recomendación es hacerlo al menos 2 o 3 horas antes, ya que esto le permitirá a tu cuerpo hacer una buena digestión antes de acostarte.
Trata de elevar un poco la parte superior de tu cuerpo al menos unos 15 centímetros recostándote sobre varias almohadas. Esto te ayudará a que los ácidos del estómago permanezcan en su lugar y facilitará tu digestión.
Evita a toda costa utilizar ropa que sea incómoda o ajustada y busca aquella que no apriete alrededor de tu cintura o vientre.
Un anti-ácido que contenga magnesio o calcio que puedas conseguir en la farmacia sin receta médica, puede ser de gran ayuda para aliviar el malestar. Pero antes de tomarlo, lo mejor siempre es consultar con tu médico, que medicamento te puede prescribir para que consumas de forma segura, dado que algunas marcas pueden llegar a tener aluminio, aspirina, o un alto contenido de sodio.
Esto no te lo debería de decir porque ya no deberías fumar, ya que además de contribuir a una gran cantidad de problemas para la salud, fumar aumenta en gran medida la acidez estomacal. Si aún fumas y te resulta difícil dejar el cigarrillo, es importante que consultes con tu medico sobre los programas más efectivos para dejar de hacerlo.

Debido a su composición cítrica, es una fruta conocida por su acción cicatrizante. El limón no perfora ni acidifica el estómago, sino que lo reconstruye mediante la aniquilación de los ácidos estomacales.
¿Cómo consumir el limón?
Toma un poco de jugo de limón o el equivalente al jugo de un limón con media taza de agua tibia para cortar la acidez estomacal. En caso de que no sientas mejoría, puedes repetir el proceso utilizando cantidades mayores.

Esta es un alga muy eficaz para combatir la acidez estomacal durante el embarazo. Al contacto con el agua, esta planta forma un gel de tipo viscoso. Se recomienda beber en forma de té.
Ingredientes.
El jengibre en el embarazo es un ingrediente muy conocido por sus múltiples propiedades y también nos sirve para aliviar el malestar a causa de la acidez. Se recomienda consumir como te.
Ingredientes.
• 1 Taza de Agua.
• 1 Cuchara de Jengibre Rallado.
Preparación.
Calienta el agua hasta que hierva y añade la cucharada de jengibre rallado. Tapa y deja reposar 5 minutos antes endulzar con la miel para poderlo beber.