
Las rentas vitalicias son un producto adecuado para personas que deseen completar su jubilación al dosificar su ahorro en forma de rentas. En este artículo te contamos como funcionan los seguros de renta vitalicia.
Completar hoy los ingresos públicos por jubilación de la Seguridad Social es una inquietud creciente que se puede aliviar con productos financieros con las rentas vitalicias. Además, desde 2006, hay ventajas tributarias que hacen más atractivos estos vehículos de ahorro.
-ACTUALIZADO-
Las rentas vitalicias son un tipo de seguro de vida ahorro por el cual, mediante el pago de una prima única, el asegurado recibe de forma periódica una renta hasta su fallecimiento. De manera complementaria, estos productos pueden ofrecer cobertura de fallecimiento: al morir el asegurado, sus beneficiarios recibirán un porcentaje del capital aportado (que puede oscilar entre el 101,1% o el 90%, según el producto concreto escogido).
Las rentas vitalicias sirven para planificar el ahorro y dosificarlo en forma de rentas a partir de un determinado periodo, especificado el contrato. En este sentido, una de las ventajas de las rentas vitalicias es que el asegurado conoce de antemano la renta y el interés mínimos que percibirá durante toda la vida del producto.
En el momento de contratar la póliza, el asegurado tendrá que pagar la prima, la cual calculará según las prácticas actuariales. Para empezar, la entidad realizará un cálculo de cuántos años puede cobrar el asegurado en función de su esperanza de vida. Por lo tanto, cuanto mayor sea la edad del titular, menor será la disposición inicial que deba abonar a la aseguradora.
En cualquier caso, no hay que olvidar que para el cálculo de la renta la aseguradora tendrá en consideración otros aspectos como la edad, el sexo y el número de asegurados (que pueden ser uno o dos). Respecto al sexo, la esperanza de vida de las mujeres es mayor que la de los varones. De ahí que, a igual edad, la prima única que deban pagar al contratar el producto sea más elevada que la de los hombres. Por lo general, la renta mensual que reciben las féminas es más baja que la de los varones.
Otras de las ventajas de los seguros de renta vitalicia es que se trata de un producto líquido con derecho a rescate y anticipo. No obstante, en el caso de que querer rescatar los ahorros o de solicitar un anticipo habrá que abonar una penalización.
La versatilidad de las aseguradoras favorece la creación de seguros de rentas vitalicias casi a la carta. Cada usuario decide cuánto quiere invertir, lo que determina la consecución de una mayor o menor renta, si quiere o no cobertura por fallecimiento, quiénes serán sus beneficiarios, etc. En realidad, la tipología de rentas vitalicias puede resumirse en función de los siguientes criterios:
Las rentas vitalicias son un producto dirigido especialmente a personas entre 55 y 90 años, de perfil de riesgo conservador, que deseen un complemento vitalicio y estable a su pensión de jubilación. Este instrumento también es útil para planificar su sucesión mediante la designación (revocable en cualquier momento) en contrato de los beneficiarios que percibirán, tras su fallecimiento, el importe íntegro de la inversión.
De forma general, es un producto atractivo para que jubilados o personas cercanas a su jubilación puedan complementar de forma vitalicia la pensión de la Seguridad Social. Su tratamiento fiscal es otro rasgo interesante.
El producto también es útil en caso de necesitar la ayuda de terceras personas si se está en una situación de dependencia. La renta vitalicia permite disponer de unos ingresos adicionales para cubrir los gastos extraordinarios que puedan tener.
Otro público objetivo de las rentas vitalicias puede ser el de padres y tutores que quieran dejar parte de los recursos a los hijos de una forma tutelada a su fallecimiento.