
Los resfriados pueden darse en cualquier época del año. Siempre se asocian a la época de invierno, pero está comprobado que el 20% se producen durante el periodo estival.
En verano es mucho más molesto, ya que te obliga estar en reposo varios días en casa y tomando comida caliente como caldos o sopas.


Como explica la doctora Paloma Casado, " los aires acondicionados son uno de los principales causantes de los cuadros catarrales durante el verano, ya que bajan las defensas de nuestro organismo y los virus aprovechan ese momento para atacar nuestro sistema inmunológico y provocan el resfriado."


Lo mejor es no exponerse mucho tiempo al sol y mantener el sistema de climatización a una temperatura entre 22 y 24ºC. La humedad del ambiente debe superar el 30%. Si hay zonas de la casa muy secas, es aconsejable poner una planta para humedecer más el ambiente, además de los propios humificadores.
Seguir una dieta equilibrada es otro de los factores que ayuda a evitar estos catarros, aumentando el consumo de líquidos y tomando una buena proporción de fruta y verduras para mantener un nivel de buena salud.


Si hay personas que ya han contagiado, es aconsejable airear la habitación, para que no se concentren los virus. Igualmente recordarles que deben cubrirse la boca cuando estornuden o tosan, ya que en un estornudo pueden llegar a expulsarse unas 40.000 gotitas de saliva, a una velocidad de 150 Km/hora y a una distancia de 2 oó 3 metros.

- Lavados nasales de agua con sal, que alivian las molestias de la congestión nasal y ayudan a limpiar las mucosidades.
- Descongestionantes nasales, como oximetazolina, efedrina, fenilefrina, son muy útiles para controlar el goteo nasal y se consigue un alivio inmediato. Pero no es recomendable utilizarlos durante mucho tiempo, especialmente en el caso de las embarazadas, diabéticos o hipertensos.
- Los analgésicos o antitérmicos, como pueden ser el ibuprofeno o paracetamol, consiguen aliviar los dolores y disminuir la fiebre.
- Los antitusígenos (codeina, dextrometorfano, cloperastina), son de ayuda en la tos irritada, pero no se deben utilizar si la tos es persistente o con mucosidad.
- Los mucoliticos y expectorantes, hacen eliminar las mucosidades.
Existen tratamientos naturales como, por ejemplo, tomar comidas y bebidas templadas, beber zumos de frutas, hidratarse y descansar. Así mismo, no debemos olvidarnos de llevar una buena alimentación para subir las defensas.