Retención de líquidos: maneras de prevenirla y combatirla

retencion-liquidos-naturmarket
Los seres humanos tenemos entre un 65 y un 70% de agua en nuestro cuerpo. En muchos casos existe una acumulación de líquido, más común en mujeres que en hombres. ¿Por qué se produce esta retención? La presión osmótica, medida por la cual el agua se mueve por el cuerpo, a veces falla y hace que el líquido quede acumulado en los tejidos de nuestra piel.

Como comentábamos, se suele dar más en mujeres, sobre todo en embarazadas, y las zonas más afectadas suelen ser las piernas y el abdomen. Si no padecemos ningún problema renal, es más fácil su eliminación, aunque no es un proceso rápido sino que es lento y requiere ser constantes.

Los síntomas que se relacionan con la retención de líquidos suelen ser el aumento de peso o cambios drásticos, la hinchazón y la sensación de pesadez.
 

¿Cuáles son las causas de la retención de líquidos?



El abuso de sal y falta de proteínas en nuestro cuerpo.

El calor provoca una dilatación de los vasos sanguíneos, hecho que provoca la salida de agua de los vasos e impide la absorción de los tejidos.

Cambios hormonales, como los que se producen durante el embarazo, la menopausia o los días previos a la menstruación.

Problemas de insuficiencia renal, alteran la regulación de fluidos y crean edemas.

Medicamentos como corticoides, antihipertensivos o tratamientos hormonales.

La falta de ejercicio y poca movilidad.

 

Si tengo retención de líquidos, ¿cómo la elimino?



Beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día.

Hacer deporte 30 minutos al día, sobre todo ejercicios cardiovasculares como correr, caminar o nadar. Además de favorecer la sudoración, contribuye a eliminar toxinas.

Evitar alimentos con sodio como la sal, latas de conservas, alcohol y embutidos.

Ingerir alimentos ricos en potasio como el kiwi, plátano, melón, naranja, alcachofa, aguacate y remolacha.

Tomar alimentos diuréticos como la piña, sandía, cola de caballo, té verde, alcachofa, diente de león, etc.

No llevar prendas muy ajustadas ya que dificultan la circulación y evitan la eliminación de líquidos.

Descansar y realizar masajes con cremas de efecto vascular. Si tenemos las piernas y tobillos hinchados es recomendable tumbarse con las piernas elevadas. Las cremas ayudan a activar la circulación de la sangre.

Agua fría. Ducharse con agua templada o fría ayuda a activar la circulación.
 



The post appeared first on Naturmarket.es -El blog-.