Un abdomen funcional es aquel que trabaja de manera correcta y adecuada, es decir que logra gestionar de una forma idónea las presiones intraabdominales, las cuales ingresan a través del diafragma y que además proporciona una estabilidad visceral en cualquiera de las situaciones y actividades realizadas en la vida diaria.

Mantener un abdomen fuerte y funcional va más a allá de un beneficio estético, por lo que poner en práctica una buena rutina física para su activación y fortalecimiento es importante, algunos de los beneficios son:
Al tener una debilidad abdominal y del suelo pélvico es frecuente que aparezcan lesiones y problemas derivados de dicha situación algunos de estos problemas son:
Para lograr prevenir la diástasis abdominal y la debilidad del suelo pélvico es importante poner en práctica como una actividad de la vida diaria las siguientes recomendaciones:
Para realizar los siguientes ejercicios es necesario que tomes en cuenta las siguientes indicaciones:
Tumbada en una colchoneta en el piso y manteniendo las indicaciones de la postura explicada anteriormente deberás ubicar tus manos sobre el abdomen e inhalando por la nariz y soltando el aire por la boca tendrás que mantener durante la exhalación tus costillas abiertas.
Tomas aire por la nariz, abres las costillas y al exhalar sueltas el aire por la boca manteniendo la apertura costal, si sientes que durante la exhalación tu abdomen va hacia adentro estaremos en presencia de un abdomen funcional mientras que si va hacia afuera es necesario seguir trabajando en fortalecerlo.
Una segunda propuesta es manteniendo la misma postura y el mismo ritmo respiratorio, tomando aire por la nariz y soltando por la boca, con la diferencia que está vez deberás llevar tu ombligo hacia adentro y hacia arriba.
La tercera propuesta mantiene las mismas indicaciones con la variabilidad en que está vez deberás activar tu suelo pélvico y el transverso del abdomen, todo ello durante la exhalación.
En la siguiente propuesta realizarás un ejercicio dinámico con los brazos, incluyendo la activación del suelo pélvico y el transverso. Para ello inhalas y al exhalar activas el suelo pélvico, transverso y acompañas la activación de una elevación de los brazos, luego regresas tus brazos a la posición inicial durante la inhalación.
Para estos ejercicios deberás colocarte a cuatro patas o cuadrupedia teniendo en cuanta que tus pies deben quedar en flexión y el apoyo de tus manos hacia adentro y los codos un poco flexionados y tu espalda en una postura erguida. Desde aquí iniciarás con la primera propuesta del ejercicio anterior es decir inhalas y abres costillas y al exhalar tratar de mantener esa apertura costal.
Manteniendo la misma postura pasarás a la segunda propuesta pero desde la cuadrupedia y para ello inhalas y al exhalar deberás llevar tu ombligo hacia adentro y hacia arriba.
Siguiendo con la tercera propuesta desde esta postura de cuadrupedia deberás inhalar y al exhalar deberás activar tu suelo pélvico y transverso del abdomen.
Por último la cuarta propuesta requiere de la inhalación por la nariz y luego en la exhalacion activaras tu suelo pélvico y transverso para luego llevar uno de tus brazos hacia adelante, primero con uno y luego intercambias de brazo.
Está posición es muy parecida a la del ejercicio anterior solo que está vez en vez de apoyar las manos deberás apoyar los codos y si deseas apoyas la cabeza sobre los antebrazos para darle descanso.
En el mismo sentido de la rutina anterior deberás realizar las 3 primeras propuestas, primero manteniendo la apertura costal, segundo metiendo el ombligo y llevándolo hacia arriba, tercero activando suelo pélvico y transverso del abdomen.
Desde la posición de indio es decir sentada cruzando las piernas deberás realizar cada una de las 4 propuestas planteadas desde el inicio de la rutina de ejercicios, es decir inicia manteniendo la apertura de las costillas al exhalar, luego metiendo el ombligo y llevándolo hacia arriba, después activando todo el suelo pélvico y el transverso del abdomen y por último elevando tus brazos de manera simultánea mientras activas tu faja abdominal y suelo pélvico.
Para este último tramo en la rutina de ejercicios para fortalecer y activar tu suelo pélvico y abdomen deberás colocarte en posición de rodillas, manteniendo el apoyo de tus dedos del pie en el piso. Posteriormente darás comienzo a cada una de las propuestas ofrecidas anteriormente para lograr activar tu suelo pélvico y abdomen de la manera correcta.