Recuerdo un día que fui al centro de atención sanitaria de mi barrio para una revisión, mientras esperaba, escuche un retazo de una conversación entre dos mujeres. Una acababa de salir del despacho de la doctora y le relataba a la otra como había ido su visita:
-“Me ha dicho que tengo que perder peso. Qué coma menos y haga más ejercicio. No entiende porque no adelgazo si solo es seguir una dieta. Le dije que me costaba mucho, que no sabía porqué, pero que me costaba mucho. Ella me ha respondido que tengo que ser más disciplinada porque sino lo voy a pasar mal. ¡La verdad es que bastante culpable me siento yo cada vez que me salto la dieta, pero no se como evitarlo! ¡Esa señora se debe creer que yo quiero estar gorda!”
La mayoría de las personas que conozco quieren tener un estilo de vida saludable, aunque de vez en cuando cometan un pequeño exceso. La mayoría de personas que conozco quiere disfrutar de buena salud y tener energía. Quieren sentirse a gusto con su cuerpo, y liberarse del comer mal o de manera desordenada.
A continuación aparecen varias consignas que te ayudaran a aumentar tu consciencia y a liberarte de la culpa:
La industria alimentaria crea de manera deliberada adictos a la comida basura
Cómo medio para incrementar año tras año sus beneficios, la industria alimentaria utiliza aditivos como el glutamato monosódico, un 
“Un sociólogo norteamericano dijo hace más de 30 años que la propaganda era una gran vendedora de sueños, pero resulta que yo no quiero que me vendan sueños ajenos, si no sencillamente que se cumplan los míos.” Mario Benedetti
Tienes que saber que la industria alimentaria gasta ingentes cantidades de dinero en diseño, publicidad y marketing para crear productos que causen adicción, contratan a expertos en crear ansia por comer, en crear productos cuyo gusto nos incite a ir por más, en hacernos creer que ciertos productos son sanos cuando no lo son, en hacernos creer que seremos más felices si comemos eso.
Buscar mejorar nuestro estado de ánimo comiendo no te llenará de felicidad. Bien que lo sabes. La felicidad es un sentimiento interno que poco tiene que ver con lo que comes y sí con tu actitud, y eso está en tus manos.
En una investigación llevada a cabo en Harvard sobre como influye la dieta en la conducta alimentaria, se concluyó que las comidas ricas en azúcar e hidratos de carbono refinados aumentan el hambre y estimulan las áreas del cerebro relacionadas con la recompensa (sentirse premiado), y el deseo de volver a comer.
La buena noticia es que hay alternativas y una mayor consciencia
La alternativa es seguir a tu instinto, ( ojo, he dicho tu instinto y no a tu hambre emocional):

Mediante nuestras elecciones construimos el mundo que queremos. La mayoría de veces tenemos bastante libertad de elección, por lo tanto, tu ¿que eliges?
Gracias por leerme,