Cuando una persona dice que tiene un conocido con autismo, nos hacemos la idea de que tiene algún tipo de trastorno relacionado con la comunicación, y no vamos tan descaminados. Sin embargo, seguro que la expresión Síndrome de Asperger te suena menos. Por supuesto que ambos tienen algo en común, y esto es porque pertenecen a una serie de síndromes y trastornos encuadrados dentro del espectro autista. De hecho se denominan así: Trastornos del Espectro Autista, con sus siglas correspondientes (TEA) y todos se relacionan con dificultades en la comunicación. Pero la cuestión no es tan sencilla. Veamos el asunto más detenidamente.
Para darnos cuenta de la importancia de conocer este síndrome, hay que tener en cuenta que afecta a dos de cada 10.000 personas. Esta cifra puede parecer pequeña pero sin embargo no es raro conocer a alguna de ellas. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres; de hecho, los varones lo padecen de tres a cuatro veces más.
¿Qué es el Síndrome de Asperger?
Ante todo hay que tener en cuenta (como ocurre con el autismo o el Síndrome de Down, por ejemplo) que el Síndrome de Asperger no es una enfermedad -de hecho a los familiares de los afectados les molesta sobremanera que se refieran a ellos como “enfermos”- sino un trastorno neuro-biológico, como ya dijimos, del espectro autista. En él aparece dañado el procesamiento de la información y, en ocasiones, y en distintos grados según el caso, tanto la comunicación como el lenguaje.
El aspecto de las personas que tienen Síndrome de Asperger suele ser normal; la inteligencia, también. Si bien puede despuntar en áreas concretas en detrimento de otras. Las habilidades, por tanto, en algunos aspectos, son superiores a la media.
Características del Síndrome de Asperger
El Síndrome de Asperger se caracteriza, por tanto, en la mayoría de los casos por:
Algún tipo de dificultad en la comunicación y el lenguaje al verse afectado el procesamiento de la información.
Dificultad en la comprensión de dobles sentidos.
Habla muy formal y monótona.
Mirada rígida.
Ausencia de expresión facial o inadecuada.
Rituales repetitivos.
Motricidad gruesa no bien coordinada.
Los síntomas aparecen alrededor de los dos o tres años. Precisamente una de las diferencias con respecto al autismo es que los niños con Síndrome de Asperger mantienen las habilidades tempranas del lenguaje adquiridas en su primera infancia, incluso después de que se les manifieste el síndrome.
Tal vez, la visualización del vídeo que te facilitamos a continuación, sirva para aclarar un poco más las características que lo definen.

Las personas con Síndrome de Asperger suelen tener problemas en la comunicación y habla estereotipada.
Enlaces de interés
Asociaciones de familiares y afectados de TEA y Síndrome de Asperger en España:
https://www.asperger.es/asociaciones.php
Un cordial saludo,
María Luisa Sánchez Vinader.
Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación.
Diplomada en Magisterio de Educación Especial y Pedagogía Terapéutica