Cuando acaban los meses de verano llega la famosa “vuelta a la rutina” y, para los más pequeños, “vuelta al cole”. Son muchos los que disfrutan de las vacaciones tan deseadas a lo largo del año en el mes de agosto, pero en este mes de septiembre llega la hora en la que deben volver al trabajo y, para muchos, aparecen síntomas que indican la presencia del Síndrome Postvacacional. ¿Y si me siento triste, deprimido y cansado en las primeras semanas de la vuelta? ¿Es normal que no quiera volver al trabajo?¿Necesito acudir a un profesional de la salud mental para averiguar si lo que tengo es grave? En el artículo de hoy contestamos a todas estas preguntas para nuestra vuelta a la rutina.

El síndrome postvacacional es un término un poco controvertido ya que existen expertos que consideran a este síndrome como una enfermedad y otros profesionales del campo de la psicología consideramos que más bien es un problema de adaptación ante la vuelta de un periodo vacacional.
El encontrarnos nuevamente en nuestra rutina habitual tras este periodo, a veces, se dificulta a nivel de adaptación y surgen una serie de síntomas, tanto a nivel físico como psicológicos, que definen al llamado síndrome postvacacional.
“Vuelvo del trabajo y siento el agobio cada vez más”
“No he vuelto del todo y ya estoy muy estresado/a”
“No puedo con tanta presión”
Para saber que estás sufriendo este síndrome, es primordial identificar su sintomatología principal. Para ello, enumeraremos algunos de los síntomas que aparecen durante el proceso.
La mejor medida para evitarlo es la prevención. Para ello, podemos tomar una serie de medidas como por ejemplo:

Hay síntomas depresivos que a veces se presentan y que, si no se solucionan a tiempo, puede dar lugar a algún caso de trastorno del estado de ánimo, aunque no es lo común. También se podría dar el caso de que, a partir de estos síntomas, se esté agudizando otro tipo de problemas como puede ser la depresión.
Por otro lado, existen casos en los que este síndrome nos da las claves para ver lo que puede haber detrás del malestar en la vuelta al trabajo (insatisfacción laboral, incomodidad en el equipo de trabajo, aislamiento laboral, síndrome de burnout etc.)
Como decíamos anteriormente, si la sintomatología que presentamos comienza a intensificarse y a prolongarse en el tiempo, sería oportuno buscar la ayuda de un profesional de la salud mental que nos guiara para restablecer nuestro bienestar emocional.
