Los masajes terapéuticos conforman una de las tantas alternativas para trabajar sobre la salud. Se trata de un trabajo complementario a las indicaciones de un médico tradicional, y una de sus importantes características es que hay numerosas variantes a la hora acercarnos al masaje. Desde masajes relajantes y estéticos, hasta masajes linfáticos, deportivos, balsámicos o de tejido profundo, entre otros.
Para entender mejor el alcance de estas técnicas de terapia manual, hoy abordaremos los diferentes técnicas y las posibilidades de tratamiento que se abren a partir de este acercamiento complementario para la salud física. Escoge el tipo de masaje más adecuado según tus dolencias y objetivos, y mejora tu estado físico con el trabajo de profesionales en terapias manuales.
Esta técnica de masajes se utiliza regularmente para liberar el estrés y la tensión que se genera en el organismo por las actividades diarias. Se puede aplicar en todo el cuerpo, aunque la zona más afectada tiende a ser la espalda y se suele bajar desde la zona del cuello, lentamente, para ir relajando y liberando las tensiones que se ramifican. Es un tipo de masaje basado en la presión con movimientos pausados, largos y con presión firme y progresiva. El objetivo final de esta técnica manual es reducir la tensión y liberar el estrés.
El shiatsu es una técnica manual de masajes con origen japonés, cuya aplicación trabaja sobre la ruta de los meridianos de acupuntura. A través de la presión y la respiración, permite maniobrar la energía y así amplificar la estimulación energética. También sirve para sedar la energía que constantemente está fluyendo por nuestro organismo y así mejorar el estado general de salud y alentar la curación de distintas dolencias que pueden aquejar a nuestro organismo.
También conocido con el nombre de gotas de agua, esta terapia manual utiliza distintas secuencias de aceites esenciales con altas concentraciones y funciones diversas para mejorar el estado general del organismo. Los aceites balsámicos se utilizan para generar defensas en el cuerpo contra bacterias y otros agentes virales, mejorando de forma notable el estado general de salud. Además, ayudan a prevenir el cansancio y las deformaciones en la columna vertebral originadas por este tipo de microorganismos.
Conocido también como masaje Thai, esta técnica milenaria se realiza en el suelo y se aplica en todo el cuerpo, desde la punta de los pies hasta la cabeza. Su aplicación está dividida, actualmente, en dos métodos diferentes. El de la digitopuntura y el de la apertura corporal con estiramientos. Ambas modalidades actúan sin afectar los principios relajantes y curativos del masaje terapéutico en general.
La fisioterapia se ve muy beneficiada por la utilización de masajes como método complementario, ya que ayudan a mejorar la receptividad del cuerpo a los ejercicios y técnicas de fisioterapia. Los distintos estilos de terapia manual han permitido entender mejor articulaciones y movimientos que pueden ayudar a recuperar mejor el funcionamiento corporal luego de una lesión. La clave está en realizar los masajes con profesionales y hacer un seguimiento y complementar con el trabajo de profesionales de la fisioterapia.