
Seguir tendencias de moda puede afectar tu salud más de lo que imaginas. Desde prendas que limitan la circulación hasta retos virales basados en la extrema delgadez, existen múltiples formas en que perseguir ciertos estándares de belleza puede perjudicar tu bienestar físico y mental. Te contamos cuáles son las modas más dañinas y cómo protegerte.
Buscamos estar a la moda principalmente para sentirnos mejor con nosotros mismos y mejorar nuestra autoestima. Somos seres sociales y naturalmente nos influyen los comportamientos de quienes nos rodean.
Las tendencias que marcan diseñadores, actores y figuras públicas llegan hasta nosotros a través de amigos y redes sociales. Tendemos a encajar por la preocupación del "qué dirán", respondiendo al principio de conformidad: preferimos ser percibidos de manera positiva que negativa.
Esta conducta es normal y responde a nuestra naturaleza social. El verdadero problema surge cuando seguimos tendencias que comprometen nuestra salud física y mental.
Aunque son versátiles y básicos en cualquier armario, los pantalones muy ajustados no permiten una buena circulación de la sangre. Su uso excesivo puede provocar entumecimiento, hormigueo e inflamación en las piernas.
Opta por alternativas que también están de moda:
Los tacones estilizan la figura, pero su uso frecuente causa dolores en la espalda y rodillas porque el peso del cuerpo no se distribuye correctamente. Además, pueden provocar hinchazón en los pies, juanetes y uñas encarnadas.
Resérvalos para ocasiones especiales y apuesta por zapatos más cómodos en tu día a día.
Estas prendas comprimen el vientre para conseguir una silueta más delgada, pero pueden provocar molestias digestivas, aumentar la acidez y el reflujo gástrico. Su uso diario es contraproducente.
Mejores opciones para tonificar tu cuerpo:
Este tipo de ropa interior puede afectar la zona íntima femenina causando infecciones, picores y molestias. Alterna con braguitas de algodón más anchas y úsalos solo cuando sea necesario, como bajo prendas muy ajustadas.
Cargamos bolsos demasiado grandes con cosas innecesarias, lo que causa dolor de espalda y problemas en la columna vertebral. Elige bolsos pequeños donde guardes solo lo imprescindible.
Existen múltiples diseños y colores de bolsos compactos que son igual de estilosos.
Los peinados demasiado ajustados y tirantes pueden debilitar los folículos pilosos y causar alopecia. Si te gusta el pelo recogido, opta por:
El verdadero problema no viene de las prendas, sino de retos virales relacionados con la apariencia física que se difunden por redes sociales. Muchos promocionan la extrema delgadez como sinónimo de belleza, especialmente entre adolescentes, con graves riesgos para la salud.
Consiste en conseguir un hueco visible entre los muslos al juntar las piernas. El problema es que no siempre se puede alcanzar mediante dieta o ejercicio: depende de la constitución corporal individual.
Quienes lo persiguen terminan en extrema delgadez y pueden desarrollar trastornos alimenticios como la anorexia.
Este reto busca que la braguita del bikini quede apoyada solo en los huesos de la cadera, dejando un hueco vacío sobre el vientre. Requiere estar extremadamente delgada y puede desembocar en anorexia y otros trastornos alimenticios.
Se persigue lograr un hueco entre los dientes centrales superiores, normalmente mediante cirugía bucal. Esto es problemático porque la mandíbula superior debe encajar correctamente con la inferior.
Aunque en muchos casos es reversible, es preferible evitar este procedimiento innecesario que afecta a la mordida y a la salud dental a largo plazo.
Consiste en marcar extremadamente la línea vertical que divide el abdomen mediante ejercicios abdominales excesivos. En realidad, esto supone romper el tejido que une los músculos abdominales, constituyendo una lesión que puede provocar hernias.
Es otro reto basado en la extrema delgadez que consiste en ser capaz de colocar una hilera de monedas en el hueco de la clavícula. Solo es posible con un nivel de delgadez peligroso para el organismo.
Recuerda que la moda debe adaptarse a ti, no al revés. Usa las prendas ajustadas con moderación, alterna con opciones más cómodas y, sobre todo, rechaza cualquier reto que promueva la extrema delgadez o cambios corporales extremos.
Tu salud física y mental es más importante que seguir cualquier tendencia. Aprecia tu cuerpo tal como es y busca bienestar real a través del ejercicio regular, una alimentación equilibrada y una relación positiva contigo mismo.