La tendinitis del tendón de Aquiles es una de las causas más comunes de dolor en el talón y en la parte posterior del tobillo al caminar o correr. La tendinitis de Aquiles se presenta tanto en individuos activos como inactivos, sin embargo, es más común en los individuos activos. El 24% de los atletas desarrollan esta condición y se estima que un 50% de los corredores experimentarán tendinitis de Aquiles durante su carrera.

La tendinitis de Aquiles es una irritación del tendón de Aquiles –banda gruesa de tejido que se ubica a lo largo de la parte posterior e inferior de la pierna, conecta los músculos de la pantorrilla con el talón. El tendón de Aquiles ayuda a equilibrar la fuerza que ejercen los diversos músculos de las piernas y provee cierta movilidad a la articulación del tobillo.
Tratamiento, diagnóstico y prevención de la tendinitis de Aquiles
La tendinitis del tendón de Aquiles ocurre cuando la demanda sobre el tendón es mayor que su capacidad de funcionar. Gonzalo Samitier, traumatólogo, nos explica cómo se realiza el diagnóstico de la tendinitis de Aquiles, los tipos de tendinitis de Aquiles y, según su tipo, cómo debe estar orientado el tratamiento para la resolución de esta patología.
Junto a tu fisioterapeuta trabajarás para desarrollar un plan que te ayude a alcanzar tus metas específicas. Para ello, tu fisioterapeuta seleccionará estrategias de tratamiento que incluyan cualquiera o todas las siguientes:
- Manejo del dolor: se pueden implementar muchas estrategias de alivio del dolor como aplicar hielo a la zona, utilizar un aparato ortopédico, aplicar electroterapia y/ ultrasonido terapéutico.
- Recuperación del rango de movimiento: tu tobillo, pie o articulación de la rodilla pueden estar moviéndose incorrectamente, causando una mayor tensión en el tendón de Aquiles. Las técnicas de auto-estiramiento y terapia manual aplicadas a la parte inferior del cuerpo te ayudarán a restaurar y normalizar los movimientos del pie, tobillo, rodilla y cadera.
- Ejercicios para la fuerza muscular: los desequilibrios musculares pueden resultar en una tensión excesiva en el tendón de Aquiles. Según tu condición específica, tu fisioterapeuta diseñará un programa de resistencia individualizado y progresivo para tus extremidades inferiores.
- Terapia manual: mediante estas técnicas específicas, el terapeuta buscará mejorar el rango de movimiento de las articulaciones de tus miembros inferiores.
- Entrenamiento funcional: una vez que el dolor, la fuerza muscular y los rangos de movimientos mejoren, el entrenamiento funcional funcionará como una transición segura hacia actividades más exigentes. Basándose en tus metas y en la evaluación del movimiento, tu fisioterapeuta diseñará una serie de ejercicios que te ayudarán a aprender a usar y mover tu cuerpo correctamente para realizar con seguridad las tareas necesarias para lograr tus objetivos.
- Educación del paciente: tu fisioterapeuta identificará y establecerá planes para abordar cualquier posible factor externo que te esté causando dolor –como un calzado o ejercicios inapropiados.
Mediante el tratamiento de fisioterapia se promueve la recuperación de la tendinitis de Aquiles al abordar el dolor y la inflamación del área afectada y cualquier falta de fuerza, flexibilidad o control del cuerpo. Cuando la condición permanece sin tratamiento, el dolor persistirá y puede resultar en un desgarro completo del tendón de Aquiles, que a menudo requiere de cirugía y posterior fisioterapia para repararse.
Administrador Fisioterapia
10/09/2018