
La Federación Española de Actividades Subacuáticas posee más de 55.000 buceadores federados, pero la cifra de aficionados que practican el buceo es muy superior, ya que para hacerlo sólo es necesario realizar un breve curso de seis sesiones, llamado Open Water Diver y en algunos lugares basta con unas pocas instrucciones antes de la inmersión a poca profundidad. Paralelamente, crecen las academias profesionales de buceo de España y las agencias de viajes especializadas que planean escapadas a los más bellos fondos marinos del mundo, que ofrecen paquetes en los que se incluye el desplazamiento en avión, el alojamiento y todos los elementos necesarios para practicar el submarinismo.

Su posición estratégica en el centro del mar Mediterráneo, ha provocado que el archipiélago de Malta haya sido invadido en numerosas ocasiones y que diferentes culturas hayan dejado sus huellas culturales y arquitectónicas. Malta, cuya capital es La Valletta, es la isla más grande y la que posee más atractivos turísticos, con ciudades monumentales, restos prehistóricos y paisajes espectaculares como el de la gruta azul.
Las islas son uno de los destinos preferidos de los buceadores europeos, que acuden por sus aguas cálidas y transparentes durante todo el año. La gran variedad de vida marina, los maravillosos paisajes submarinos, con paredes cayendo verticalmente más de 50 metros, cavernas, túneles, arcos espectaculares y antiguos y modernos naufragios, son algunas de las grandes sorpresas que albergan.

En Anchor Bay, a 150 metros de la bahía, se encuentra en medio de singulares formaciones una cueva grande cuyo piso está 10 m por encima de un bolsón de aire y donde se puede ver el techo con forma de cúpula. Hay gran cantidad de camarones, estrellas de mar, pulpos, morenas y meros.

Otros parajes son Cabo de Gata, uno de los parques naturales más bellos de España situado en Almería; el archipiélago de Cabrera, otro increíble parque natural, esta vez en las Islas Baleares; Menorca, preciosa isla situada también en las Baleares y la Isla de Hierro, en Canarias, que está considerada por los submarinistas como uno de los mejores destinos de Europa.