
Estas islas son consideradas uno de los tres mejores lugares del mundo para bucear. Su fondo marino, un paraíso natural intacto, atrae cada año a buceadores de todo el mundo. Sus espectaculares barreras de coral y su exótica fauna marina resultan sorprendentes. Todo ello con el atractivo de que esos maravillosos fondos están, en general, muy próximos a las playas, por lo que incluso quienes bucean sólo con tubo y sin bombonas también los pueden disfrutar. Además, las propias islas son un paraíso con buenos resorts y playas, y resultan perfectas también para quienes no bucean.

La mejor temporada para ir a estas islas es de diciembre a abril, en la estación seca, cuando hace mejor tiempo tanto en tierra como en mar. Pero si la motivación es ver grandes especies marinas como el tiburón ballena y las mantas, mejor ir de agosto a noviembre, cuando la concentración de plancton es mucho mayor. Por lo general, las aguas se mantienen cálidas y con buena visibilidad la mayor parte del año.

Las zonas mejor aprovechadas para el buceo de sus 430.000 km² son las de Egipto y Jordania, que tiene en Aqaba su única salida al mar y uno de sus principales centros turísticos. Pero es aquí donde se puede disfrutar de uno de los mejores fondos marinos y donde la vida animal y vegetal es más rica. El clima templado de la zona y las suaves corrientes de agua han creado el entorno perfecto para que crezcan corales y se desarrolle una variada vida marina. Se dice que es, incluso, más rica en corales, peces y otros organismos marinos que el propio Océano Índico. Se puede nadar con grandes tortugas de mar y juguetones delfines que se sumergen en bancos de diminutos peces multicolores.

La gran variedad de rutas de buceo, así como la posibilidad de combinarlas con visitas culturales a los principales puntos de atracción del Egipto antiguo, han hecho de este país el destino de buceo más importante del Mar Rojo. Dahab, costa arriba de la turística Sharm el Sheikh, con hermosos arrecifes cercanos a sus costas, es uno de los mejores. Con una profundidad de 16 m, presenta un fondo de lo más variado con picos de coral, valles, pozones, corredores y anfiteatros sumergidos. Tan impresionante como el coral es el resto de la vida marina.
Grandes cardúmenes de barracudas, peces cirujano y toda la variedad de especies de arrecife que se pueda imaginar. El Parque Ras Mohammed puede considerarse un verdadero tesoro submarino. Arrecifes con paredes cubiertas densamente por la mayor diversidad de corales que pueda haber, así como barracudas, peces napoleón, peces aguja, meros, morenas, atunes y mucho más.