
Blog de Ayuda Psicológica en Línea
El test para saber si necesitas un psicólogo te permitirá conocer el estado de tu estabilidad emocional y tu capacidad para sobreponerte a la adversidad.
Toma en cuenta que, si a raíz de una experiencia desfavorable, tu equilibro emocional no ha vuelto a ser el mismo, lo más probable es que necesites ir a terapia.
Especialmente, si tu sensación de malestar ha empeorando, llevas demasiado tiempo sintiéndote así y piensas que no podrás superar el problema por tu cuenta.
Contesta el test tomando en cuenta tu estado de ánimo durante los últimos 15 días. Anota los puntos de todas tus respuestas y súmalos al finalizar.
Una vez finalizado el test para saber si necesitas un psicólogo podrás conocer tu grado de afectación emocional. Te encontrarás ante 4 posibles escenarios:
00 a 21 Pts – No Necesitas un Psicólogo
22 a 32 Pts – La Orientación es Opcional
33 a 43 Pts – La Terapia es Recomendable
44 a 54 Pts – Necesitas acudir al Psicólogo
**Recuerda que el test para saber si necesito un psicólogo es una guía, y que sólo un profesional puede determinar con exactitud la dimensión o gravedad de tu problema.
Si al finalizar el Test, los resultados no coinciden con tu sensación de malestar ¡no subestimes tus emociones!, lo mejor será que acudas a terapia para despejar dudas.
En ocasiones sucede que las personas “se bloquean” y a pesar de hacer el test para saber si necesitan un psicólogo, no quieren admitir que precisan ayuda profesional.
Algunos evitan pensar en sus problemas y otros los normalizan como vía de escape, no obstante, esto sólo empeora la situación. ¡Mientras más rápido te atiendas mejor!
Para eso estamos los profesionales de la salud mental, algo tan sencillo como levantar el teléfono o acercarte para pedir una opinión puede marcar toda la diferencia.
Eres una persona estable, capaz de gestionar tus emociones y utilizarlas para resolver los problemas que la vida te presenta. En tu caso definitivamente no necesitas ayuda profesional.
Tal vez tuviste un mal día (o varios) pero la salud mental no es sinónimo de no tener problemas, y aunque seguro los tienes, estos no te afectan más de lo normal.
Estás en condiciones óptimas para enfrentar tus dificultades, por el momento, tendrás más que suficiente con amigos y familia para conversar sobre tus inquietudes.
Eres una persona eficiente, enfrentas los desafíos y disfrutas de la vida. Tu salud emocional se puede calificar como buena (o muy buena), por ello no es indispensable que acudas a terapia.
Es normal tener miedo o estar desanimado ante los problemas. Si tienes dudas puedes tomar una sesión de terapia online y obtendrás un opinión que te será bastante útil.
Acudir a terapia no precisa necesariamente de tener problemas, es también un recurso para conocernos mejor, revisar nuestra calidad de vida y prevenir complicaciones.
Aunque tu situación no es una urgencia, es evidente que tienes dificultades para controlar tus emociones, o bien, te resulta muy complicado disfrutar la vida plenamente.
En tu estado es muy importante que acudas con un psicólogo, de no hacerlo, es muy posible que tu salud emocional se vea afectada a mediano o largo plazo.
Puedes darte un tiempo breve para intentar solucionarlo tú mismo, sin embrago, si tu estado de ánimo no mejora, necesitarás ir al psicólogo para superar tus problemas.
Es evidente que estás en un momento muy difícil de tu vida: estresado, angustiado o afligido. Debes analizar tu problema con ayuda de un psicólogo para saber lo que está sucediendo.
Dada tu afectación emocional, difícilmente resolverás el problema tú solo(a), es indispensable que solicites ayuda psicológica profesional para salir adelante.
Contacta a un psicólogo online gratis para pedir una opinión, o bien, si crees que tu situación es urgente comunícate a las líneas de Ayuda Psicológica Gratuita.
Si el test indica que necesitas un psicólogo, recuerda que el error más grave y común es dejarlo para después. El siguiente paso está claro: ¡Atrévete y ve a terapia!
Reflexiona sobre lo siguiente:
Puedes corroborar el test para saber si necesitas un psicólogo revisando tus síntomas y las consecuencias emocionales del problema que te aqueja actualmente.
Si estás pasando por alguna de las siguientes situaciones y tu estado anímico se ha visto afectado durante 2 semanas (o más) entonces necesitas ir a terapia:
Algunas personas deciden no atenderse a pesar de necesitar atención profesional debido a ciertas “manías” o creencias irracionales que rodean a la idea de ir al psicólogo.
Seguramente ya habrás escuchado algunas de ellas: “el psicólogo es para locos”, “si necesitas un psicólogo eres tonto o débil”, “los psicólogos sólo te dan consejos”, etc.
Dejarse influenciar por estas ideas cuando nuestra salud mental está en riesgo, es otro de los errores más graves y penosamente frecuentes que suelen cometerse:
La relación entre acudir con un psicólogo y padecer un trastorno psicótico es prácticamente nula, por no decir errónea, ya que, no es el profesional adecuado para esto.
Por trastorno o perturbación psicótica entendemos a una persona que “ha perdido el contacto con la realidad”, lo que coloquialmente se asocia al término de “locura”.
Afectaciones donde el profesional tratante es el psiquiatra (requieren medicación). Además, un estado de plena lucidez es un requisito indispensable para ir al psicólogo.
Es decir, que no sabes arreglar tus problemas, o bien eres tonto. Es el equivalente a creer que si necesitas un trasplante de riñón eres estúpido por no poder hacerlo sólo.
“Sentirte mal” es algo tan común y normal como enfermarte de vez en cuando, y al igual que hay infecciones inocuas, hay otras que requieren tratamiento profesional.
El malestar emocional no tiene absolutamente nada que ver con tú valía personal. Todas la personas, inteligentes o torpes, con éxitos o sin ellos, pueden sentirse mal.
Necesitar un psicólogo va de resolver cualquier problemática relacionada con la conducta humana y no únicamente los trastornos o los “comportamientos extraños”.
¿Acaso te parece “raro” tener un problema con tu pareja?… o bien, padecer estrés, no poder concéntrate en el trabajo o tener alguna adicción. ¡Le pasa a todo el mundo!
No obstante, esto es insano como forma de vida. ¡Lo que deberíamos evitar es normalizar el sufrimiento! Lo que sería de verdad “raro” es no hacer nada al respecto.
Acudir al psicólogo es un asunto totalmente privado y confidencial, por lo tanto, su repercusión solamente involucra de manera directa a nuestro círculo social más íntimo.
¿A quién le importa si ayer fuiste al dentista a sacarte una muela?… ¡con el psicólogo pasa lo mismo! sólo la gente más cercana a ti puede enterarse que vas al psicólogo.
Toma en cuenta que, exponer la información clínica o médica de otra persona (sin su autorización), ya sea, en el ámbito laboral o en el espacio público constituye un delito.
Como consecuencia de la idea anterior, es común que surja el miedo infundado a ser rechazado por la gente que nos rodea al momento de querer ir al psicólogo.
Y aunque acudir a terapia, pueda generar cierta renuencia entre las “personas juiciosas”, sólo será cuestión de tiempo antes de que empiecen a notar nuestra mejoría.
Por el contrario, lo que sí puede provocar un rechazo legítimo hacia nuestra persona es no tratar nuestro problema, ya que caeremos en comportamientos erráticos.
En este punto debemos decir que ir al psicólogo es mucho más que “simplemente hablar”, y por otro lado, que la verdad es que sí: ¡expresar nuestros problemas nos cura!
Por supuesto, siempre y cuando hablemos con el profesional capacitado para este fin, en este caso un psicólogo. No un coach, no un psiquiatra y tampoco tu mejor amiga.
Abordar los conflictos emocionales no es cualquier cosa, y para superarlos existen tipos de psicoterapia, pero sus métodos en general, se basan en la expresión verbal.
Gracias a estas ideas tóxicas, mucha gente que podría salir adelante de manera efectiva con ayuda de un psicólogo, termina por resignarse y “normalizar” su problema.
Sobra decir las graves secuelas de no atender nuestra salud mental. Si detectas que alguna de estas ideas te limita, no lo sigas pensando más: ¡Necesitas un psicólogo!
También puedes distinguir tu nivel de equilibro emocional gracias a ciertas características. Analiza estos rasgos a manera de Test para saber si necesitas un psicólogo:
La diferencia principal radica en el significado que le damos a los problemas y cómo los enfrentamos, por lo tanto, hay personas que logran superarlos sin solicitar ayuda.
Hay quienes gestionan muy bien sus emociones, otros están habituados al autoanálisis y algunos más desarrollan pautas que estimulan su capacidad de confiar en sí mismos.
Cualquiera puede pasar por una etapa difícil, una crisis emocional, o incluso un evento impactante, sin embargo, esto no basta para aseverar que necesites de un psicólogo.
En términos generales, tu nivel de autoestima y grado de autoconocimiento son los factores decisivos para saber si controlas el problema o debes ir al psicólogo.
REFERENCIAS: Lluch Canut (2000). Construcción de una escala para evaluar la salud mental positiva. Universitat de Barcelona. [Link] | Olivari & Guzmán-González (2017). Validación del cuestionario general de búsqueda de ayuda para problemas de salud mental en adolescentes. Revista chilena de pediatría. [Link] | Sanz, & Vázquez (1998). Fiabilidad, validez y datos normativos del Inventario para la Depresión de Beck. Psicothema. [Link] | M. Bermúdez, I. Álvarez & A. Sánchez (2003). Análisis de la relación entre inteligencia emocional, estabilidad emocional y bienestar psicológico. Universitas psychologica. [Link]