¿Sabías que el tomate es técnicamente una fruta y no una verdura? Pues sí, aunque lo usemos como tal en la cocina. Lo curioso es que durante siglos los europeos desconfiaban de él, creyendo que era venenoso. Hoy en día es uno de los ingredientes más versátiles que tenemos en la cocina.
Cultivarlos en casa es más fácil de lo que parece, y además te garantiza acceso a productos frescos sin químicos innecesarios. Desde el huerto tradicional hasta una maceta en el balcón, hay opciones para todos los espacios. Lo importante es saber qué necesitan para crecer felices.
Aquí encontrarás desde trucos para regenerarlos infinitamente hasta las mejores técnicas de cultivo, pasando por recetas deliciosas y consejos sobre sus beneficios para la salud. Todo lo que necesitas saber para aprovechar al máximo esta joya de la huerta.
Un método ingeniosisimo para multiplicar tus plantas sin gastar dinero. Te sorprenderá descubrir lo fácil que es obtener nuevos ejemplares de los que ya tienes.

Todo lo que necesitas saber para cultivarlos en espacios pequeños sin renunciar a buenas cosechas. Una guía práctica para balcones y terrazas.

Una solución creativa para ahorrar espacio y darle un toque original a tu huerto vertical. Aquí verás paso a paso cómo montar este ingenioso sistema.

Uno de los factores clave para obtener frutos sanos y sabrosos. Descubre cuándo, cómo y cuánto agua necesitan realmente.

Las técnicas de los hortelanos más experimentados para maximizar tamaño y sabor. Un repaso por los secretos que marcan la diferencia.

Aprende a guardar las semillas de tus mejores plantas y perpetúa la cosecha año tras año. Un proceso sencillo que te hará independiente.

Los beneficios nutricionales que hacen que este alimento sea una joya para tu salud. Desde antioxidantes hasta vitaminas, todo lo que aporta a tu bienestar.

Recetas sencillas y refrescantes para aprovechar al máximo la cosecha de verano. Ideas prácticas que funcionan en cualquier ocasión.

Así que ya sabes: cultívalos tú mismo, cuida cada detalle del proceso y disfruta luego en la cocina. No hay comparación entre lo que compras en el mercado y lo que cosechas con tus propias manos.