
La conducta sexual de un individuo comprende los comportamientos o actividades que realiza en solitario, con una pareja o un grupo de personas, dónde expresa su sexualidad. Se trata de un aspecto natural en el ser humano; sin embargo, puede verse alterado por anomalías de carácter psicológico, originando problemas en el sujeto.
Muchos de los trastornos sexuales experimentados por hombres y mujeres tienen su origen en un problema psicológico, cómo las disfunciones psicosexuales. Dependiendo de la anomalía, un paciente puede adoptar conductas impropias de su sexo o disfrutar de situaciones sexuales atípicas.
¿Sufres de disfunción psicosexual? ¿No te sientes cómodo con tu identidad sexual? Podrías estar sufriendo de un trastorno, por lo que necesitarás de ayuda psicológica para superarlo. Nosotros te ofrecemos el mejor tratamiento psicológico, de la mano de verdaderos expertos en el área de psicología.
Es un tipo de trastorno dónde el paciente se siente fuertemente identificado con el sexo opuesto, presentando un malestar considerable (disforia) con su identidad sexual propia. La identificación con el sexo contrario se efectúa de forma persistente, pudiendo afectar a niños, adolescentes o adultos.
En la adultez, suele ser común el deseo de someterse a una cirugía plástica para cambiar su apariencia sexual acorde a su preferencia. Entre los trastornos de identidad sexual se encuentran los siguientes tipos:
Es un estado dónde el sujeto experimenta una incongruencia persistente entre su identidad de género y sexo biológico al que pertenece. Los individuos poseen el deseo de iniciar una transformación (mediante hormonas y cirugía plástica) que le permita vivir perteneciendo al grupo sexual con el cual se identifica.
En la infancia, se desarrolla en el 3% de niños y menos del 1% en niñas, siendo dos veces más frecuente en hombres adultos. El transexualismo en niños no suele prevalecer hasta la adolescencia o adultez en la mayoría de casos.
Es considerado la expresión más extrema de disforia de género, siendo incluida en la lista de trastornos del DSM (manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales). Sin embargo, en la actualidad existe un debate sobre la percepción del transexualismo como un trastorno psicológico, debido a que no todos los transexuales sienten aversión por su género y sexo biológico a la hora de desear el cambio.
Es la incapacidad de sentir excitación o lograr la satisfacción durante el desarrollo de las relaciones sexuales, ocasionado por razones emocionales o psicológicas. En casos de disfunción psicosexual, los pacientes no sufren de problemas físicos que ocasionen el inconveniente o una enfermedad capaz de producirlo.
La mayoría de los casos presentan un componente en común: el desarrollo de un estado de ansiedad en el paciente o su compañero sexual, siendo a su vez un factor desencadenante. Suele producir un efecto negativo clave en la relación de pareja y la autoestima del individuo, condicionando notoriamente su sexualidad; sin embargo, puede tratarse con la terapia adecuada.
Es un trastorno producido exclusivamente por problemas de tipo psicológico, donde no intervienen afecciones físicas o efectos ocasionados por la ingesta de medicamentos. Entre las múltiples causas de la disfunción psicosexual suelen destacar las siguientes:
La disfunción psicosexual puede ser tratada, en ocasiones, mediante el uso de medicamentos, los cuales ayudarán a solventar problemas de erección o de sequedad vaginal en los afectados. Sin embargo, es necesario acudir a un psicólogo profesional para tratar los factores mentales que propician el trastorno sexual en el individuo.
Las parafilias son comportamientos o fantasías sexuales poco comunes, las cuales en su mayoría están relacionadas con objetos inanimados, situaciones atípicas, sufrimiento o niños y adultos que no consienten. No se trata de un caso típico de variedad sexual, debido a que son conductas sexuales desadaptativas capaces de causar daños e influir notoriamente en las actividades del individuo.
Entre algunas de las parafilias más destacadas suelen encontrarse las siguientes:
Es una parafilia que consiste en el uso de prendas del sexo opuesto por parte de un paciente; al producirse dependencia psicológica sobre la actividad, se convierte en un trastorno. Suele originarse principalmente durante la adolescencia, siendo una afección con mayor prominencia en varones.
Los individuos travestistas experimentan excitación sexual al utilizar ropa del sexo opuesto, siendo generalmente irrefrenables. Al ocasionar un gran impulso sexual y emocional, el travestismo suele ser adoptado por el paciente como una necesidad ante momentos de tensión. Puede dividirse en los siguientes tipos:
El travestismo se diferencia de la transexualidad debido a que se trata de una actividad que busca generar placer sexual, no un cambio físico permanente en el individuo.
En general, el tratamiento de las parafilias suele ser la intervención psicoterapéutica de un especialista, quien utilizará técnicas cognitivas o conductuales para lograr la mejoría del paciente. Además de ello, a menudo se realizan tratamientos orientados al uso de fármacos, siendo en su mayoría hormonas o medicamentos psicotrópicos.
En diversas terapias se usan técnicas basadas en el desarrollo del autocontrol, así como también estrategias de cambio de preferencia sexual y el entrenamiento de habilidades sociales.
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Laia Miralles y Raúl Carrera