A diferencia de otros muchos procedimientos quirúrgicos la mayoría de estas modalidades son correctivas y no curativas ya que se realizan para corregir los defectos creados por la enfermedad periodontal. Es importante conocer los objetivos y limitaciones de la cirugía periodontal.
Para poder realizar una técnicas de cirugía periodontal deben existir una serie de requisitos preoperatorios que puedan garantizar unos resultados óptimos:
Indicaciones de la cirugía periodontal
Uno de los objetivos primordiales de las técnicas de cirugía periodontal es la exéresis de las bolsas periodontales que se forman como consecuencia de la propia enfermedad. Además, pueden existir defectos de tejido blando como son la retracción o ausencia de la encía adherida. Su pérdida comporta que sea sustituida por mucosa alveolar, fácilmente retráctil a merced de las inserciones musculares, lo que ocasiona inflamación y recidiva de la enfermedad periodontal. La pérdida de encía adherida puede deberse a un cepillado dental traumático, a la malposición del diente o a la posición del frenillo.
Técnicas para eliminar las bolsas periodontales
Este procedimiento se basa en cuatro pilares importantes:
Las técnicas más utilizadas son:
Curetaje o legrado: que no es más que el raspado de la pared de tejido blando de la bolsa para convertir una herida infectada en una herida quirúrgica limpia. Es el procedimiento quirúrgico más antiguo hasta la fecha. Al provocar retracción se puede conseguir la reinserción del epitelio eliminando la bolsa, así como reducir la inflamación mejorando la calidad y el tono del tejido. Esta técnica es útil para la preparación del tejido de cara a otros procedimientos quirúrgicos periodontales o para mantener dientes con compromiso periodontal en los casos en los que no se puede eliminar de forma completa la bolsa.
Gingivectomía: consiste en la escisión de la pared de tejido blando de una bolsa periodontal hasta el lugar de inserción del tejido creando una estructura gingival fisiológica. Está indicada para la eliminación de bolsas gingivales con paredes fibrosas y la eliminación de bolsas supracrestales cuando su profundidad no excede la zona de encía adherida, de modo que queda una porción residual una vez eliminada la bolsa.
Colgajos mucosos o mucoperiósticos: sirven para realizar muchos procedimientos en cirugía periodontal. Según su grosor pueden tener un espesor total o parcial y según su forma pueden ser rectos u ondulados.
Colgajo de reposición apical: consiste en reubicar y suturar el colgajo gingival en una posición más apical que la inicial al completar el procedimiento. Está indicado para la eliminación de bolsas de tejido blando cuya profundidad no excede la zona de encía adherida implicada, para la obtención de acceso al hueso alveolar, aumentar la zona de encía adherida y alargamiento de corona.
Osteoplastia y ostectomía: consiste en la extracción de hueso para eliminar las bolsas periodontales infraóseas y conseguir un contorno óseo más fisiológico. Está indicado para la eliminación de bolsas infraóseas de una o dos paredes, remodelado de la apófisis alveolar cuando existen repisas, exostosis o torus, remodelado de la apófisis alveolar demasiado ancha que no permite crear un margen gingival fino y alargamiento de corona.
Alargamiento de corona: consiste en eliminar encía y hueso para crear una corona clínica más larga y desplazar en sentido apical el margen gingival. Esta técnica combina las expuestas anteriormente. Está indicada para hiperplasia gingival, corona clínica corta, fractura dentaria subgingival, caries subgingival, perforaciones, reabsorción radicular externa, dientes no erupcionados y erupción pasiva tardía.
La meta deseable del tratamiento periodontal es la regeneración, que no es más que la reproducción o reconstrucción de una parte perdida o dañada, recuperándose totalmente la arquitectura o función del periodonto.
*Bibliografía: Cirugía Oral e Implantología.
Guillermo Raspall. Febrero 2006