Hola a todos y bienvenidos un día más. Hoy es miércoles, el día del truco, y se me ocurre compartir algunos de mis trucos con miel.
En mi casa siempre ha habido miel porque la teníamos casera, y la verdad es que la usábamos para todo, como diría el novio de la madre de Bridget Jones, Julian, es una polivalente porque se puede lucir en cualquier ocasión.
Y sin más rollo empezamos.
Yo hago mascarillas con miel desde los 17 años, y hay muchísimas aunque yo suelo decantarme por dos.
Es muy fácil y rápida. Mezclamos todo esto a partes iguales y si queremos podemos añadir más aceites, por ejemplo de rosas o almendras y un poco de germen de trigo. Lo aplicamos en la cara muy relajadas unos diez minutos y la verdad es que deja la piel bien nutrida.
Esta la hacía cuando era jovencita aunque de vez en cuando la sigo haciendo. En un bol mezclamos la yema del huevo o un huevo entero, como queramos, con un poco de yogurt natural y un poco de miel. Batimos bien, aplicamos unos diez minutos con la cara limpia y muy relajadas y nos queda la piel muy suave.
En este caso añadimos un poco de azúcar moreno a la miel y dejamos actuar, es un exfoliante sin frotar.
Si por el contrario sois de frotar un poquito mezclamos copos de avena con miel y frotamos suavemente. Si cuesta que se deslice podemos añadir un poco de aceite de oliva.
Si tenemos los labios resecos podemos exfoliarlos un poco con cuidado y luego aplicar miel, el resultado es espectacular.
Ya expliqué alguna vez que mi hija tuvo un acné bastante severo que al final logramos corregir tratándolo desde muchos frentes; alimentación, higiene (que no es que antes no se lavara, cambio de hábitos) y tratamiento. Pues alguna vez, cuando los brotes eran muy fuertes, entre crema y crema de esas con antibióticos que debilitan y agotan, poníamos un poco de miel pura que retirábamos con muchísimo cuidado y se calmaba bastante. No es la solución pero para momentos puntuales calma bastante.
Me aficioné el año pasado y me encanta. Es muy fácil, hervimos un poco de jengibre con canela, añadimos un poco de zumo de limón y endulzamos con miel. Estamos manteniendo a raya los catarros y yo creo que esto ayuda.

Desde pequeña para el dolor de garganta tomo miel con zumo de limón. Como la miel es casera es más espesa, así que a veces la diluyo en un poco de agua templada, y añado el zumito de limón. A mis hijos se lo he dado muchos años en ayunas y la verdad es que de pequeños apenas cogían resfriados, no sé si era por esto o no, pero mal no les ha hecho.
Este truco me lo dieron hace mucho y se supone que es de unos monjes. No puedo asegurar que resulte, pero sí que mi bronceado suele durar bastante. En un recipiente vertemos miel y añadimos un par de zanahorias en rodajas. Dejamos macerar unos días y luego vamos tomando un par de cucharaditas de eso cada día. Prolongue el bronceado o no es un chute de vitaminas.
Yo no suelo endulzar las infusiones excepto la de jengibre y uno o dos más, pero si lo hago uso siempre miel.
Cuando hago tortitas de avena y fruta, por ejemplo, las endulzo con miel, y las torrijas a veces también las tomamos así, con un poquito están riquísimas.
Y si el zumo de naranja está muy amargo (ahora las naranjas están buenísimas pero en verano suelen estar algo más amargas) también añadimos miel y arreglado, mucho mejor que el azúcar.
Es importante que la miel sea buena, muchas marcas comerciales que a veces pagamos por buenas solo nos dan azúcares, si la tenéis casera genial y en caso contrario pues toca buscar la más natural que encontremos.
Y hasta aquí el post de hoy, mil gracias pro leerme y nos vemos mañana por la mañana para reflexionar un poco.
Y vosotros; ¿Usáis miel en los catarros? ¿Y en la belleza?
¡¡¡Hasta mañana!!!!