¿Qué deseas en el fondo de tu alma? Venga, de verdad, atrévete a visualizarlo, a creer que es posible. ¡Vaya! Ya me estás contado lo de que te toque la lotería tener un buen novio o novia…
Me refiero a esos deseos que tienes en lo profundo de tu ser. Cierra los ojos, date unos segundos y déjalos escapar de tu boca.
A lo mejor los tienes muy en el fondo y te cuesta verlos. Te puede ayudar verte con unos cuantos años menos, (Cuando estamos en la infancia y adolescencia aún nos atrevemos a soñar), ponte delante de un espejo, mírate con esa edad y pidiendo a la vida. ¿qué? eso es, ya está. Respira hondo. Sin miedo, vuélvelo a decirlo en alto, con la intención puesta en que se cumpla.
¿Por qué no te das la oportunidad de desearlo, ahora, con la edad que tengas? Y más aún, ¿por qué no apostar por ello?
¡Qué NO, no, no, no..!
Ya sé, temes que te digan que eres un fantasioso o utópico. Es posible que te lo digas tú mismo mentalmente ¿verdad? Es normal. El qué dirán ahoga muchos deseos.
A lo mejor no quieras tentar tu suerte y que, por no conformarte o resignarte, te puedan ir las cosas peor. Mejor lo malo conocido, que... Me suena.
Es probable que estés esperando que cambie tu suerte, algo así como, que la vida te dé muestras de que te puedes atrever a desear. Lo comprendo.
Si estás esperando una bola de cristal o una varita mágica, para cumplir tus deseos, creo que tu deseo se quedará en deseo.
Yo te invito a probar unos trucos. Pruébalos durante algunas semanas y ya me dirás:
Advertencia sobre el uso de estos trucos: Tu vida cambiará. Disfruta del camino, porque alcanzarás la meta cuando menos te lo esperes. Es posible que el deseo que se cumpla no sea exactamente el que visualizas ahora, irá cambiando.
Estos trucos son tan eficaces, que creerás que de verdad, eres un mago o una maga. Lo eres, no hay duda. Lo que sucede, es que hasta ahora no lo sabías. Quizás lo intuías, pero no te atrevías a creerlo.
Yo sólo he escrito esto para recordártelo.
