En los países desarrollados hay un alto porcentaje de personas con sobrepeso. La obesidad comenzó siendo un problema para los adultos pero, actualmente, también está alcanzando a nuestros niños. Si continuamos comiendo de la misma manera en el año 2050 no tendremos suficiente para alimentarnos con tres planetas como el nuestro. Es indispensable que sepamos cómo llevar a cabo una buena dieta que sea saludable y también sostenible. Si estás interesado en saber como conseguir que tu dieta sea sostenible, sigue leyendo porque te vamos a dar algunas pautas.
Si estás preocupado por tu salud y por la salud del planeta que habitas ha llegado el momento de echar un vistazo a aquello que llevas a tu plato. El exceso de peso que tienen tantas personas del primer mundo tiene consecuencias negativas para la salud personal y, a la vez, está acabando con los recursos que tan generosamente nos ofrece nuestro planeta.
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Como ya hemos visto, el tipo de alimentos que consumimos tiene un gran impacto medioambiental. Según la FAO, para el año 2050 la población del planeta será de más de 9.000 millones de personas. Por este motivo, necesitamos, de manera urgente, apostar por sistemas de producción y de distribución que sean sostenibles. Si seguimos haciendo las cosas como hasta ahora las futuras generaciones se quedarán sin recursos.
La producción sostenible de alimentos por medio de la agroecología y la agricultura ecológica es la mejor manera de combatir el cambio climático. Además de esto, debemos adquirir patrones alimentarios sostenibles y evitar el consumismo o el desaprovechamiento de los alimentos.
Podemos decir que una dieta sostenible es aquella que minimiza el impacto negativo en el medio ambiente. Si quieres llevar a cabo este tipo de dieta es aconsejable que la mayor parte de tus alimentos provengan de plantas. Lo ideal es que sean frutas, verduras, cereales y legumbres de origen ecológico y de mercados locales. Otro punto a tener en cuenta es reducir o evitar los productos procesados.
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Con un poco de constancia es fácil adquirir nuevos hábitos que consigan que nuestra dieta sea más sostenible a la vez que saludable. Veamos cuáles son:
Planifica tus compras
En la mayoría de los hogares se tira mucha comida por no haber planificado antes de comprar. Si antes de ir a comprar haces un lista de lo que necesitas, será mucho más difícil que desperdicies los alimentos.
Apuesta por alimentos locales y ecológicos
Si consumes los alimentos de cercanía y de origen orgánico, estarás contribuyendo a minimizar el impacto medioambiental. Este tipo de productos emiten pocos gases de efecto invernadero y son mucho más nutritivos.
Reduce el consumo de productos de origen animal
Para poder llevar a tu mesa cualquier producto de origen animal harán falta muchos recursos naturales. Sin embargo, los productos de origen vegetal, apenas necesitarán. La ganadería es la actividad que más se relaciona con el cambio climático.
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Los alimentos que benefician al planeta también te benefician a ti. Una dieta basada en plantas que hayan sido cultivadas de manera orgánica y que tengan su punto justo de maduración al llegar a tu plato, es lo mejor que puedes hacer por tu salud. Este tipo de dieta es sostenible y contribuye a que todos los habitantes de este planeta disfruten de mejores condiciones de vida.
Cuantas más personas apuesten por este tipo de consumo y alimentación, más posibilidades tendremos de que los recursos naturales se puedan regenerar. ¡Únete al cambio!
RECUERDA: la base para disfrutar de una buena salud está muchas veces en cambiar nuestros hábitos, tal y como propone el método Crear Salud. Necesitamos nutrirnos adecuadamente y activarnos haciendo cosas que aporten a nuestro bienestar integral.
Además, para cuidar nuestra mente, existen herramientas como la app Siente – que puedes descargarte aquí – que pueden ser grandes aliadas en tu camino a una vida saludable. Su metodología es sencilla de usar, pues incluye el mindfulness y la psicología positiva para mejorar tu bienestar, reducir el estrés y, de paso, ser más feliz.