Vasculitis: Aspectos prácticos para el médico de Atención Primaria

INTRODUCCIÓN


Las vasculitis se definen como un grupo de enfermedades y síndromes que cursan con inflamación de los vasos sanguíneos -arterias, arteriolas, capilares, vénulas y venas-, que ocasionan una disminución del flujo vascular o incluso una interrupción completa del mismo, produciendo una gran heterogeneidad de manifestaciones clínicas en función de los distintos órganos afectados y grado de compromiso de los mismos. Pueden ocurrir como una enfermedad primaria o ser secundarias a otra enfermedad subyacente, y por otro lado pueden limitarse sólo a la piel ?vasculitis cutánea- o afectar simultáneamente a varios órganos y aparatos -vasculitis sistémicas. Su tratamiento y pronóstico resultan igualmente muy heterogéneo, en función los órganos implicados y el grado de afectación de los mismos, siendo con frecuencia enfermedades graves, a veces incluso fatales, que requieren un rápido reconocimiento y tratamiento. En este post se realiza una revisión general de las vasculitis, enfocada a a aquellos aspectos teórico prácticos que pueden ser de mayor utilidad al médico de familia.

CLASIFICACIÓN


No existe una clasificación unánimemente aceptada de las vasculitis. Las clasificaciones más utilizadas se basan en el tamaño de los vasos sanguíneos afectados (tabla 1), el mecanismo patogénico implicado -producción anticuerpos, depósitos de inmunocomplejos-, el proceso inflamatorio que originan -lesión necrosante o granulomatosa- y en base a si son son primarias o secundarias.



Tabla 1. Clasificación de la vasculitis según el tamaño de los vasos afectados.

Vasculitis de vasos grandes