¡Hola!
Actualmente debido a nuestro ritmo de vida es poco el tiempo que dedicamos a cocinar comparándolo con el que le dedicaban nuestras abuelas. Por ello solemos tener a mano platos preparados o congelados, generalmente no muy sanos. Insisto que el comer sano no necesita mas tiempo si nos organizamos adecuadamente y uno de los factores claves es tener un buen “fondo de nevera“. En este término incluyo la nevera, el congelador y la despensa.
Todos conocemos la importancia de comer abundantes verduras para tener un gran aporte de vitaminas, minerales y fibra, sin embargo, todos deberíamos comer más. Por eso hoy os quiero enseñar como tener un buen fondo de congelador y especialmente, cómo debemos congelar las verduras. Éstas son una opción saludable, fácil y cómoda a la hora de incluir vegetales en nuestra dieta. 
Para comenzar tenemos que localizar un día en el calendario para realizarlo tranquilamente y tener preparada toda la compra. Ese día tenemos que limpiar y trocear todas nuestras verduras favoritas como si las fuéramos a consumir este mismo día pero en grandes cantidades. Cuando estén listas tendremos que escaldarlas durante medio minuto en agua hirviendo, escurrirlas y enfriarlas debajo del grifo. Mientras se enfrían podemos preparar las bolsas de congelación y un buen rotulador permanente. 
Ejemplo de bolsas de congelación con un buen cierre.