
Las sensaciones de vértigos y mareos suelen ser bastante molestas e incómodas y en ocasiones suelen confundirse, saber diferenciar una de la otra es importante para lograr saber con exactitud a qué se puede deber la presencia de estos síntomas.
Los vértigos son definidos como la sensación de movimiento rotacional bien sea del ambiente que lo rodea o de manera personal, es decir es la ilusión de movimiento del entorno; mientras que el mareo es descrito como la sensación de desorientación, pérdida del equilibrio o desmayo, esto debido a movimientos giratorios bruscos de la cabeza.

De acuerdo al origen y la causa de los vértigos o mareos estos pueden ser definidos en varios tipos. En el caso de los vèrtigos estos pueden ser de tipo periférico el cual está asociado a la posible sospecha de una afectación audiológica y el de tipo central en él que existe la presencia de síntomas o signos de afectación neurológica.
Los vértigos de tipo periférico pueden subclasificarse en:
Por su parte los vértigos de tipo central se categorizan de la siguiente manera:
Mientras que los mareos son clasificados de la siguiente forma:
Las causas de la presencia de vértigos y mareos son diversas, ya que pueden estar asociados a una o más alteraciones por lo que lograr dar con la causa real de este problema es importante, algunas de ellas son:
Los vértigos y mareos pueden estar acompañados de otros síntomas y molestias vinculados a la posible causa desencadenante tales como:
Parte del diagnóstico se centra en saber si los vértigos y mareos vienen dados por un origen de malas posturas específicamente de la columna cervical o por el contrario si es desencadenado por alteraciones en el oído interno.Para lograr diferenciar los vértigos y mareos de origen cervical o cervicogénica es importante la valoración del cuadro clínico de manera general a fin de dar con el diagnóstico real de la presencia de estas sensaciones tan desagradables.
"Parte del diagnóstico se centra en saber si los vértigos y mareos vienen dados por un origen de malas posturas específicamente de la columna cervical."
El cuadro clínico característico de los vértigos y mareos de origen cervical se evidencian tras la presencia de dolor cervical o de cuello, pesadez, presencia de contractura muscular en los trapecios, rigidez articular, tortícolis además de tensión en la zona de la nuca, de igual manera es importante saber si existe algún antecedente de lesión en el cuello que pueda estar relacionado, tales como rectificaciones cervicales, síndrome de latigazo cervical
El tratamiento de los vértigos y mareos incluye el abordaje tanto médico como fisioterapéutico, y con el único objetivo de disminuir y controlar la aparición de los síntomas.
"El tratamiento de los vértigos y mareos incluye el abordaje tanto médico como fisioterapéutico."
El tratamiento médico va orientado el uso de medicamentos farmacológicos específicamente los medicamentos antivertiginosos, analgésicos y ansiolíticos. En otro sentido el tratamiento fisioterapéutico utiliza herramientas y técnicas como la osteopatía, las movilizaciones especializadas para el cuello y cabeza, masajes para la zona occipital y del cuello y ejercicios para reeducar el equilibrio, propiocepción y para mejorar la capacidad de enfocar la visibilidad.
Desde la posición de pie y con la ayuda de un palo de escoba el cual ubicarás a la altura de la nuca deberás realizar pases en forma de vaivén o de giros del palo combinado con movimientos de la cabeza.
Ubicando tus dedos pulgares en la zona suboccipital deslizaras en forma de rasgado haciendo un poco de presión al deslizar de arriba hacia abajo, luego puedes cambiar hacia la zona del cuello pero esta vez con movimientos de atrás hacia adelante, para después bajar poco a poco hacia los hombros, y una vez allí podemos trabajar de manera unilateral inclinando el cuello hacia un lado y luego hacia el otro.
Este ejercicio inicia acostado sobre el suelo o cama para evitar posibles caídas, al adoptar dicha postura deberás sacar papada, es decir acercar el mentón al pecho, y realizar 15 repeticiones de este ejercicio.
Para poner en práctica este ejercicio necesitarás de un bolígrafo el cual utilizarás para fijar la mirada en él y posteriormente tomar con la mano llevándolo lo más arriba posible siguiéndolo con la cabeza durante todo el recorrido, de esta forma se logrará disminuir la rigidez y poca movilidad del cuello.
Saber si el paciente ha sufrido de situaciones emocionales recientes o muy peculiares es importante, de esta forma es posible saber si estos pueden estar desencadenando estas sensaciones de mareos, tensiones a nivel del cuello y nuca o presentar otros síntomas como náuseas.
La relación emocional con la presencia de vértigos y mareos es muy estrecha y esto se debe a que tras las emociones de angustia, disgusto, estrés y amargura afectan directamente a la vesícula biliar, lo que provoca la aparición de una serie de síntomas reflejos en la zona del cuello y nuca, desajustando de esta manera la columna cervical específicamente la primera y segunda vértebra cervical, irritando así la arteria vertebral y con ello la función de riego sanguíneo hacia el oído interno y el cerebelo.
"La relación emocional con la presencia de vértigos y mareos es muy estrecha y esto se debe a que tras las emociones de angustia, disgusto, estrés y amargura afectan directamente a la vesícula biliar,."
Desde la fisioterapia integrativa el tratamiento a utilizar va de la mano del consumo de infusiones de plantas naturales, esta infusión debe tomarse 3 veces al dia y esta compuesta por cardo mariano, tila, azahar, espino blanco, valeriana, cola de caballo y ortiga verde, todas deben repartirse a partes iguales en cuanto a peso, menos el cardo mariano que será a la mitad, luego de mezclarlas deberás tomar una cucharada sopera para cada infusión y añadir 10 gotas de extracto de fumaria.