Estuvimos en el I Taller para Pacientes con Cáncer de Mama organizado por Fundación Clínica Menorca.
Fue el pasado jueves, y asistieron más de 30 mujeres, y algún hombre de acompañante. Durante algo más de 4 horas, expertos en distintas materias relacionadas no sólo con la enfermedad, sino también con el bienestar que se necesita en situaciones de la vida, como por las que están pasando las pacientes de cáncer de mama, aportaron ideas, sugerencias, información, esperanza y, sobre todo mucho ánimo.



Mercedes Garrosa, técnico capilar en la Unidad de Medicina Complementaria de Clínica Quirón, directora del Centro Capilar Tizho´s, estableció las diferencias entre los distintos tipos de peluca para dar con la más idónea para cada paciente, a medida, en función de la forma de su cabeza, tipo de pelo, color, etc..
La Doctora Elena Soria, nutricionista de Clínica Menorca habló de qué alimentos favorecen un mejor estado de ánimo y contrarrestan los efectos secundarios de los tratamientos.
Cristina Lurguie, podóloga dio consejos para el cuidado específico de las uñas de los pies y Julián Hernando, técnico en micropigmentación y aplicaciones paramédicas, explicó cómo esta técnica ayuda a disimular la caída del cabello en el rostro, y a recuperar la areola después de la reconstrucción mamaria tras la mastectomía.
Pero no todo fueron clases magistrales. El taller, donde todas participaban con preguntas y exposiciones de casos particulares, también contó con una parte lúdica y práctica en la que, por ejemplo, desde amimarte.com pudieron experimentar y probar multitud de maneras diferentes de colocarse un pañuelo que muchas desconocían y aprendieron cómo hacerlo para que les proporcionen comodidad, protección y seguridad. Incluso algunas tuvieron la suerte de llevarse uno en el sorteo que se realizó al final del taller, en el que también se sortearon 9 tratamientos de micropigmentación.
Una clase práctica en la que ellas mismas pudieron testar gracias a marcas colaboradoras que ofrecieron sus productos no sólo para el taller sino también para que ellas mismas pudieran usarlos en casa. Nuevas líneas oncológicas como la que acaba de lanzar al mercado María Duol, cosmética libre de aditivos innecesarios como la de Avene, tratamientos de balneario como los de Álvarez Gómez, productos naturales altamente nutritivos como los de Chaladura de jabones, básicos de maquillaje de la mano de Estée Lauder… Es grato descubrir la cantidad de gestos solidarios que favorecen una vida un poquito mejor aunque se esté pasando por un mal trance.
Las participantes también se llevaron Nueve mujeres narran su lucha contra el cáncer de mama, el libro solidario de la asociación Tan alta como un ciprés, cuyos beneficios obtenidos por su venta son donados al Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca.