
Con la medicina antiaging buscamos fórmulas que nos permitan aparentar menos edad de la que realmente tenemos. Dentro de esta tendencia podemos diferenciar dos nuevos términos: wellaging y smartaging. Lee este post y descubre de qué se trata cada uno de ellos.
El wellaging podríamos definirlo como el arte de envejecer de forma saludable, previniendo los signos de la edad pero alejándonos de los tratamientos invasivos.
El smartaging o “envejecimiento inteligente” pretende combatir los efectos del paso del tiempo desde el interior, a través de una alimentación correcta y complementos nutricionales naturales.
Para comprender por qué envejecemos debemos conocer nuestra fisiología, particularmente qué son los telómeros y para qué sirven.
En los extremos de nuestros cromosomas están los telómeros. Estas secuencias repetitivas de ADN no contienen genes: están ahí para preservar la integridad de nuestra herencia genética.
Pero cada vez que una célula copia su ADN antes de dividirse, pierde un pequeño trozo de telómero. Estas protecciones se acaban desgastando inexorablemente contribuyendo al envejecimiento de nuestro organismo.
La enzima telomerasa ayuda a mantener el tamaño de los telómeros tras las divisiones. En los seres humanos, solo está activa en las células madre y en las germinales que producen espermatozoides y óvulos, la única excepción son las células cancerosas.
La telomerasa es particularmente activa en las células tumorales, permitiendo un número ilimitado de divisiones asociadas con el crecimiento rápido e incontrolado de tumores.
Así, los telómeros son objeto de interés para los investigadores que estudian el envejecimiento y para quienes buscan dianas terapéuticas contra el cáncer.
“El ritmo de acortamiento de los telómeros es un potente predictor de la duración de la vida de las especies”, escriben los autores en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Por tanto, ralentizando la velocidad a la que los telómeros se acortan nos daría la clave para frenar los efectos del paso del tiempo sobre nuestro aspecto físico.
Existen factores sobre los que podemos intervenir y otros que vienen predeterminados por nuestra genética:
Otros factores provienen directamente de nuestro genoma, que parece estar programado para acelerar el envejecimiento del cuerpo.
Por ejemplo, el ADN telomérico tiene una alta proporción de guanina en su secuencia. Sin embargo, la guanina tiene un alto riesgo de oxidación en “8 -oxo-guanina ”, un compuesto que causa numerosas disfunciones en el genoma y de difícil reparación.
Para poner en marcha las tendencias wellaging y smartaging debemos adherirnos a un estilo de vida saludable, hacer deporte a diario, hidratarnos de forma correcta y aumentar la cantidad de frutas y hortalizas frescas y de temporada en nuestra dieta.
Existen varios estudios que han comprobado los beneficios de ciertos fármacos y complementos nutricionales en el campo de la medicina antienvejecimiento:
Si quieres hacer algún comentario sobre el wellaging y smartaging, puedes dejar un comentario aquí o a través de nuestras RRSS, Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram o nuestro Canal de Youtube.
