El pensamiento grupal es una amenaza para la flexibilidad y autenticidad del equipo. Surge cuando una idea es aceptada sin variación, frenando la creatividad y la innovación. Fomentar el pensamiento individual y la participación de todos los miembros del equipo puede evitar este problema y generar mejores soluciones. Hay que evitar personalidades fuertes o manipuladoras, jefaturas dominantes o de dominancia, líderes autoritarios en activa o en pasiva, creencia en deidades laborales, etc. Hay que fomentar el pensamiento individual y la participación en el proceso de innovación, dar voz a cada miembro del equipo permite que pensamientos, ideas y comentarios valiosos generen mejores soluciones.
Según la metodología C3 de medición de cultura creativa e innovadora deben trabajarse las variables de: Compromiso, y Autonomía y Agilidad.
2/5. Impericia.
La impericia obstaculiza la identificación de oportunidades y la creación de soluciones efectivas. La falta de habilidades también afecta la colaboración y la comunicación dentro del equipo. La impericia genera problemas en las comunicaciones y las conversaciones hablando sobre algo que no es, no hablar con dominio de un tema, así como intercambios de conocimientos carente de fondo o simplemente conducentes a situaciones irreales. Por ejemplo, un equipo de desarrollo sin conocimientos técnicos sólidos puede perder la capacidad de aprovechar tecnologías emergentes. Hay que invertir en el desarrollo de habilidades y fomentar una cultura organizacional y personal de aprendizaje autónomo continuo, en congruencia y consonancia con la comprensión del nivel crítico de aceptación en la organización de la experimentación, del aprendizaje reflexivo de errores y la retroalimentación constructiva.
Según la metodología C3 de medición de cultura creativa e innovadora deben trabajarse las variables de: Apertura Externa y Apertura Interna.
5 claves para convertir la innovación en resultados positivos (Masterclass)
3/5. Ausencia de diversidad y perspectivas.
Los miembros individuales son vitales en el proceso de innovación. La selección del equipo debe ser cuidadosa, buscando diversidad en antecedentes, personalidades y perspectivas para evitar el pensamiento grupal. Aunque la diversidad es esencial, el objetivo común del proyecto debe prevalecer. Las diferencias deben ser un impulso para la innovación, no una división. Un ambiente que fomente la libre expresión de ideas y opiniones facilita la resolución de problemas y la toma de decisiones. Hay que evitar equipos monoformes, selección de personal estándar, jefaturas no proclives a la variedad, etc. Hay que generar espacios sociales de conversación abierta, con estabilidad laboral y mental para opinar a favor y en contra de ideas sin importar la jerarquía organizacional, etc.
Según la metodología C3 de medición de cultura creativa e innovadora deben trabajarse las variables de: Diversidad, y Trabajo Desafiante.
Según la metodología C3 de medición de cultura creativa e innovadora deben trabajarse las variables de: Tiempo, y Recursos e Incentivos.
Cerrar a los individuos a nuevas ideas y perspectivas es grave . Esta actitud puede manifestarse en líderes y personas que desestiman las opiniones de otros y en miembros que se niegan a aceptar críticas. La soberbia también conduce a la complacencia y la falta de autocrítica, limitando así el aprendizaje y la mejora continua del equipo. Hay que evitar el desconocimiento de las limitaciones y los procesos que impiden aprender de forma colectiva impidiendo adaptarse y superar desafíos con eficacia. Hay que fomentar y contratar personas con humildad y respeto hacia otras personas y que valoren el intercambio abierto de ideas y se celebre el éxito colectivo sobre el individual independiente del beneficio personal.
Según la metodología C3 de medición de cultura creativa e innovadora deben trabajarse las variables de: Confianza y Colaboración, y Liderazgo.
