Cuando en 2011 Google presentó esta versión, pocos imaginaban que estaría en millones de dispositivos años después. No era solo un número más en el historial de actualizaciones: traía consigo una interfaz completamente rediseñada, mejor rendimiento y características que los fabricantes estaban esperando.
Lo importante aquí es que esta era una versión que tocaba todos los aspectos del sistema. Si tienes un móvil o tablet de esa época y quieres exprimir al máximo su potencial, merece la pena conocer bien qué incluía y cómo aprovecharlo.
Te vamos a mostrar los dispositivos que mejor lo implementaron y cómo lucía este sistema en diferentes pantallas y marcas. Desde smartphones compactos hasta tablets de gran formato, todos ellos pusieron a prueba las capacidades de este icónico sistema operativo.
Un repaso por el terminal que Sony posicionó como su estrella en 2012, equipado con este sistema operativo en su versión más pulida. La pantalla Bravia Engine y el procesador Snapdragon S4 lo convertían en una máquina capaz de mover cualquier aplicación sin inmutarse.

Todo lo que necesitas saber sobre el rival nipón del Xperia T, optimizado para el mercado asiático. Aquí verás cómo Sony adaptaba el software a hardware de altísimo nivel, ofreciendo una experiencia casi sin compromisos.

Te sorprenderá el concepto de este dispositivo híbrido que deslizaba un teléfono dentro de una tablet para transformar la experiencia. Con este sistema operativo, la propuesta de Asus ganaba sentido completo en productividad y versatilidad.

Un terminal con pantalla generosa que exploraba los límites de lo que entonces era considerado "demasiado grande". Descubre cómo Lenovo jugó con las dimensiones sin sacrificar la usabilidad del sistema.

Un móvil accesible que no dejaba fuera lo esencial: la capacidad de usar dos líneas simultáneamente. Aquí verás cómo Samsung llevaba los estándares de comodidad a los terminales de entrada sin renunciar a las prestaciones básicas.

LG no quería quedarse atrás en la carrera de las diagonales y presentó este modelo con una pantalla de casi 5 pulgadas. El software se adaptaba perfectamente a un espacio tan generoso, brindando más real estate para disfrutar.

Un dispositivo que mostraba cómo se comportaba el sistema en pantallas grandes y con hardware gaming de la época. Perfecto para ver quién buscaba algo entre una tablet de gama alta y presupuesto contenido.

Una propuesta local que traía este sistema operativo a un precio competitivo en el segmento de tablets de 10 pulgadas. Aquí quedaba patente que no había que ser una megamarca para ofrecer buenas prestaciones.

Estos dispositivos marcaron un antes y después en cómo experimentamos los móviles y tablets. Cada uno de ellos demostró que había espacio para diferentes interpretaciones del mismo software, y que la innovación venía de saber adaptarlo a cada pantalla, cada procesador y cada necesidad.