Anycubic Photon D2, probamos en primicia esta impresora 3D de resina
La Anycubic Photon D2, como la Photon Mono SE del mismo fabricante probada aquí hace tiempo, es una impresora para crear piezas 3D de gran detalle. Sin embargo, este nuevo modelo dispone de una tecnología optimizada que aumenta la vida útil del producto y permitir obtener objetos con mayor resolución y definición de los detalles, y menor consumo de energía. Por cortesía de Anycubic hemos disfrutado en primicia de la impresora, pues todavía no se encuentra a la venta en el mercado. Se lo agradecemos enormemente y os invitamos a descubrir todas sus ventajas a través de nuestra experiencia.
La Photon D2 de Anycubic es una flamante impresora DLP doméstica que la compañía pretende lanzar al mercado en próximas fechas. Este modelo nos ofrece un mayor volumen de impresión en comparación a la Photon Ultra, la referencia disponible para comprar.
La máquina nos llega en un embalaje reforzado que protege a la perfección los delicados elementos que contiene. Grandes bloques de espuma separan entre si el contenido, evitando que impresora y accesorios se provoquen cualquier daño accidental por golpes.
Anycubic Photon D2 tal como sale de la caja

Tanque de resina y plataforma de impresión

Fuente de alimentación junto al pendrive con manuales y software

Herramientas y accesorios incluidos
La Photon D2 presenta el clásico aspecto de tantos otros modelos de la compañía. Estéticamente no cambia respecto a la Photon Ultra, y gran parte del producto es de plástico. Podemos reducir la máquina en dos partes: cubierta superior y base. Una no es más que una simple pieza transparente de color azul, que se encarga de proteger la zona de trabajo de la máquina y que evita que la luz ambiental solidifique el valioso consumible empleado para fabricar objetos.
Frontal de la impresora con la pantalla de control en el centro

Puerto USB e interruptor de encendido en el lateral derecho

Parte trasera de la Photon D2
Esta máquina emplea resina líquida sensible a la luz ultravioleta para crear los objetos. Es importante tener claro que es un material contaminante y tóxico, que por estar en estado líquido exige mucho cuidado al realizar las operaciones.
Tanque lleno de resina
Esta impresora trabaja como todas, solidificando resina fotosensible para crear los objetos, pero emplea una tecnología diferente a lo que mayoritariamente se vende para el mercado doméstico de impresión 3D. Se define como una impresora DLP y, en lugar de tener una pantalla LCD como los modelos MSLA para curar las capas, emplea un proyector Texas Instruments. Esta tecnología ofrece grandes ventajas, pues es mucho más duradera y tiene un menor coste de mantenimiento, además de consumir menos energía y ofrecer mayor resolución con superior definición en los detalles. En comparación, la vida útil se multiplica por 10 (2.000 horas del LCD frente a 20.000 horas del proyector), y el gasto de potencia se reduce en aproximadamente 1/5 parte (12 W DLP vs 60 W de un LCD estándar).
Tecnología Texas Instruments en la fuente de luz
Para trabajar con la D2 usaremos la pantalla táctil de 2,8 pulgadas. El pequeño panel nos ofrece una sencilla interfaz, sin traducción en castellano. Las opciones son elementales por lo que apenas nos afecta el idioma. Mayormente se muestran grandes iconos en menú y submenús, haciendo bastante comprensibles las funciones.
Pantalla táctil con grandes iconos y textos en inglés
En el pendrive incluido con la Photon D2 se incluye un archivo demo para lanzarnos a imprimir sin más preámbulos. Nuestra experiencia con este objeto ha sido un fiasco total, por lo que recomendamos no gastar tiempo ni resina con él. Pero antes de nada, tenemos que nivelar la placa de impresión. Este modelo lo hace de modo automático simplificando al usuario la puesta en marcha. Tras ello, también es recomendable comprobar el funcionamiento del proyector de luz, accediendo al submenú de test de pantalla.
En pantalla seleccionamos el archivo a imprimir
El fabricante incluye en el pendrive el programa Photon Workshop. Un software que transforma un objeto 3D común en un archivo imprimible para la impresora. Se encarga de cortar en capas la pieza para que la D2 haga su trabajo. El programa no está en castellano, aunque dispone de una interfaz intuitiva que facilita su uso.
Photon Workshop nos permite convertir un objeto 3D en un archivo imprimible por la Photon D2
Con el programa Photon Workshop configurado según las instrucciones del manual incluido por Anycubic en el pendrive; elegido un modelo 3D; convertido al formato de la impresora; y dejar que la máquina haga su magia, queda un último proceso para disfrutar de nuestros objetos.
La máquina creando objetos 3D

Una pieza recién imprimida y lavada con alcohol isopropílico

La pieza curada tras el pertinente baño UV

El nivel de definición obtenido con la D2 es excepcional
Las especificaciones completas de esta impresora son las siguientes:
La Photon D2 de Anycubic nos ofrece unas impresiones de calidad espectacular. Se debe entender que la máquina requiere un periodo de aprendizaje, pero no se tarda en obtener resultados perfectos. Sin embargo, hay que considerar que se trabaja con productos muy tóxicos y contaminantes, así que es necesario extremar las precauciones. Lo ideal y aconsejable es disponer de una zona de trabajo apropiada. Un esfuerzo que sin duda lo merece el fantástico detalle que se consigue en las piezas creadas por este ingenio.
Por calidad y cumplir sobradamente las expectativas generadas por el fabricante con la D2, le otorgamos el Gizlogic Gold Award.
PROS:
CONTRAS: