No siempre la mejor defensa es un buen ataque… O sí. En el caso de las crisis de reputación, existen ciertas reglas referentes a cómo nos comportamos en internet y cómo los usuarios lo detectan, de forma que validan nuestras acciones o no hacen más que empeorar la apreciación que tengan de nuestro negocio. ¿Cómo podríamos defendernos ante un ataque a la reputación de marca sin que nos afecte?, ¿cómo podríamos mejorar la impresión sobre nuestro negocio?
La importancia de la opinión en internet para la reputación de marca
Lo primero que debemos hacer para preparar nuestra defensa es entender la importancia que tiene una opinión en internet para nuestro negocio. Se trata de comprender cómo puede afectarnos y cómo podemos neutralizar este ataque (gratuito o justificado) a nuestra marca.
Para ello, es muy importante que actuemos en consecuencia a la naturaleza de nuestro negocio. Los hay que quedan totalmente expuestos ante una opinión negativa, mientras que otros se pueden relativizar. En el primer grupo incluiríamos a los restaurantes, hoteles y establecimientos en el que el trato personal, cercano y los servicios ofrecidos al cliente son la base del negocio.
Este grupo, por su alto grado de exposición, debe contar con un manual o ayuda en casos de crisis de reputación en todo momento que le indique cómo actuar en casos de ataque a la marca, y acudir a ello al más mínimo indicio de ataque.
La razón no es otra que la incidencia que tiene un comentario en la captación de nuevos clientes. Según el estudio Global Trust in Advertising, realizado por la multinacional en tendencias de gran consumo Nielsen, los usuarios nos guiamos para una decisión de compra en primer lugar por la opinión de familiares y amigos (incidencia en un 92% de los encuestados), y en segundo lugar (un 70%) por opiniones en internet de otros consumidores.
Esto significa que, como empresa, contar con comentarios positivos en internet tiene un efecto publicitario excelente, mientras que contar con comentarios negativos invalida toda presencia en internet para captar clientes.
Pasos para defendernos ante un ataque a la reputación de marca
Diferencia entre ataque y opinión
No es lo mismo (y así lo entiende la comunidad de usuarios de internet) un ataque a la reputación de marca, que una opinión sobre ésta. Se trata de evidenciar si el comentario o los comentarios que dan inicio a un posible caso de crisis de reputación son realizados con una base real o son infundados o con carácter meramente difamatorio.
En el primer escenario, debemos atenernos a una máxima bien conocida por el empresario, que no es otra que el hecho de que “el cliente siempre tiene la razón”, y en consecuencia, diseñar una respuesta que valga tanto para calmar su opinión, como para dar una imagen de transparencia, escucha activa y preocupación por la satisfacción del cliente.
En el segundo caso, el del ataque malintencionado proveniente en su mayoría por “usuarios troll”, la competencia o usuarios que se hayan sentido desairados (famoso es el caso común de influencers que acuden a establecimientos demandando privilegios a cambio de reseñas positivas), no siempre conviene entrar en el juego, por lo que lo mejor es evidenciar al resto de la comunidad que se trata de un troll o acudir a los planes de emergencia que se detallan al final del artículo.
Responde en consecuencia
Según sean comentarios de la primera categoría o ataques sin fundamento, debemos responder de una forma u otra (nunca dar la callada por respuesta, ya sea dirigiéndonos al afectado o directamente a la comunidad dando la oportuna explicación).
Es muy importante que, a la hora de responder, estemos calmados, hayamos estudiado la situación y sus consecuencias. Responder dejándonos llevar por el momento y la impotencia normalmente produce respuestas que avivan más que calmar la situación.
En este sentido, la asertividad es la mejor técnica posible, respondiendo de forma empática, ofreciendo soluciones a la par que se detalla el por qué de la situación, sin que ello signifique reconocer errores o culpas si no las hay.
ASERTIVIDAD: habilidad social adquirida con la que somos capaces de expresar nuestras ideas, opiniones, sentimientos… de forma clara, honesta y consciente sin que ello pueda llegar a ofender o perjudicar a terceros.

Insistimos: es muy importante que llegados a este punto o incluso antes de que la situación se desborde, controlemos cada paso o contemos con ayuda profesional, ya que en más de una ocasión, el extintor produce más estropicio que lo que creíamos un incendio. En respuesta al planteamiento inicial, creemos que ante un ataque a la reputación de marca, lo mejor es una buena defensa.
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