
No existe ningún producto o servicio que no requiera de innovación, de nuevas y mejores ideas, debes recordar cual fue tu propuesta de valor cuando iniciaste tu empresa o, cuando lanzaste tu nuevo producto, porqué era mejor que los demás, porqué lo compraban y porqué debían preferirlo al de la competencia.
Ahora pregúntate si sigue siendo el mejor o si sigue resolviendo la misma problemática con la eficiencia que el cliente actual exige e incluso si aún sigues superando a la competencia.
Es arriesgado esperar superar a tu competencia solo por ofrecer el precio mas bajo o describiendo la funciones de tu producto o servicio más bien debes diferenciarte, el consumidor de hoy es mas complejo y los productos de una empresa o de otra cubren las mismas necesidades.
Ahora el cliente valora cosas como quien da el mejor servicio, quien brinda una mejor experiencia, quien ofrece mayor comodidad y la forma en que lo percibe.
En un cine por ejemplo, las salas VIP, membresías de prepago, eliminación de filas con su sistema de preasignación de lugares, aplicaciones móviles, etcétera, son un plus siempre valorado.
Al final cualquier cine cumpliría el objetivo de entretener con una película, pero en el ejemplo anterior queda claro la forma en que puedes mejorar innovar en tu producto o servicio y no quedarte en tu zona de confort ignorando las nuevas exigencias de los consumidores, cuantas veces hemos escuchado frases del tipo “no importa que pague más, pero voy más cómodo” o “acá es mas caro pero te atienden mejor”.