
Pasamos mucho más tiempo del que creemos delante del móvil. Según algunos estudios, la cifra llegaría hasta las 5 horas diarias de media. Aunque dependiendo de la franja de edad del usuario, podemos movernos entre las 3 horas, o subir hasta unas escalofriantes 8 horas diarias pegados a la pantalla del teléfono.
Durante ese tiempo, el móvil se puede llenar de marcas de dedos, mancharse de comida, frotarse con nuestras manos con restos de Cheetos, caérsele encima un poco de Nutella, acompañarnos al retrete o cosas todavía peores (higiénicamente hablando). Los smartphones se ensucian con facilidad, sí, pero también podemos limpiarlos fácilmente si sabemos cómo hacerlo con las herramientas adecuadas.
Utilizar toallitas desinfectantes húmedas (Clorox, Lysol) puede parecer una buena idea en un principio, pero es algo que debemos evitar a toda costa. Este tipo de productos pueden servir para quitar marcas y restos orgánicos, pero también son altamente perjudiciales para nuestro teléfono.
La lejía, el vinagre, el alcohol y otros desinfectantes químicos son muy efectivos para limpiar la carcasa y los bordes metálicos de nuestros dispositivos. Sin embargo, debemos mantenerlos lejos de la pantalla del teléfono (y de la carcasa, en caso de que esté cristalizada), ya que se comen el revestimiento o capa oleofóbica que se utiliza en las pantallas de los móviles para protegerlas de las marcas de dedos.
El aire comprimido también puede ser una idea recurrente para expulsar las partículas y otros restos de lugares de difícil acceso. Pero ojo, porque el aire a presión puede dañar con bastante facilidad el micrófono y otros componentes integrados.
Para obtener una limpieza máxima vamos a utilizar 3 productos, cada uno de ellos con una utilidad distinta:



Por supuesto, los productos recomendados son meramente orientativos. El desinfectante ultravioleta tampoco es imprescindible (no un artículo barato precisamente), pero nos ayudará a eliminar gérmenes y bacterias, invisibles al ojo humano.
Dicho esto, veamos cómo sería el proceso de limpieza utilizando estas herramientas u otras de similares características.
Después de hacer todo esto ya tendríamos el móvil listo para volver a ponerle la funda y seguir con nuestra rutina diaria. De todas formas, todavía podemos ir un paso más allá y utilizar un desinfectante de baños ultravioleta para erradicar las bacterias y restos de gérmenes.
El dispositivo PhoneSoap 3 es uno de los más prácticos para esta tarea, ya que tiene el tamaño de un libro y emite luz ultravioleta tanto desde la parte superior como desde la base: perfecto para móviles y phablets. Para usarlo, solo tenemos que meter nuestro móvil, cerrar la tapa y ponerlo en marcha para que éste aplique un baño de luz UV. Cuando el icono del relámpago que aparece en la tapa se apague, el teléfono estará limpio y libre de gérmenes microscópicos.
Como comentamos, no es una herramienta imprescindible, pero si utilizamos el móvil en el baño y buscamos una limpieza máxima y sin fisuras, es de lo más cómodo que vamos a encontrar en el mercado en estos momentos.
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